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Sábado, 17 de octubre de 2026
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A seis décadas de su fundación, una heladería de Villa Devoto conserva familiar y se expande con una nueva sucursal

En Avenida San Martín 6877, los hermanos Analía y Adrián Santa María continúan al frente del negocio que sus padres levantaron en el barrio. La propuesta incluye helados artesanales, tortas caseras y café, con un abanico de sabores clásicos, especialidades de la casa y opciones sin azúcar.

Por Luciana FerreiraTurismo · · hace 10 d
A seis décadas de su fundación, una heladería de Villa Devoto conserva familiar y se expande con una nueva sucursal

A unos mil trescientos kilómetros de Posadas, en pleno corazón de Villa Devoto, la heladería Venecia se presenta como una de las propuestas más tradicionales del barrio porteño. El local, ubicado en Avenida San Martín 6877, abrió sus puertas por primera vez en la primavera de 1966 y, sin variaciones en su dirección original, acaba de cumplir sesenta años de actividad ininterrumpida. La llegada al lugar desde el centro porteño puede insumir entre cuarenta y cinco minutos y una hora, dependiendo del tránsito, mientras que desde la estación Devoto del Ferrocarril Mitre la caminata es de apenas unas pocas cuadras.

El establecimiento abre sus puertas todos los días de 9 a 0.30 y ofrece el kilogramo de helado a $25.000. La propuesta se completa con tortas caseras y servicio de cafetería, lo que permite a los vecinos sentarse a tomar un café o a comer un postre en cualquier momento del día.

Una carta con clásicos, especialidades y opciones para diabéticos

La producción de helados se realiza diariamente y la carta incluye tanto sabores clásicos como creaciones propias del local. Entre estas últimas se destaca el espumón de chocolate, una variedad de textura similar a una mousse liviana que se ha convertido en una de las especialidades de la casa. La oferta se completa con la crema rusa y con la línea bautizada venecianos, que contempla opciones a base de chocolate, dulce de leche y crema de vainilla con nuez caramelizada. Los sabores más pedidos por el público continúan siendo el dulce de leche granizado y el sambayón.

Junto con esas propuestas, la heladería dispone de entre cinco y seis opciones sin azúcar, destinadas a personas con diabetes o que prefieren reducir su consumo. Con el paso de los años se incorporaron también sabores vinculados con productos de golosinas y, más recientemente, el chocolate Dubai, que se sumó a la paleta para acompañar las tendencias del sector.

  • Espumón de chocolate, una de las especialidades de la casa.
  • Crema rusa, otra de las preparaciones características.
  • Línea venecianos, con variantes de chocolate, dulce de leche y crema de vainilla con nuez caramelizada.
  • Dulce de leche granizado y sambayón, los sabores más vendidos.
  • Opciones sin azúcar para diabéticos o consumidores que las prefieren.
  • Sabores inspirados en golosinas y chocolate Dubai, incorporados en los últimos años.

Analía Santa María, quien se encarga de la elaboración de las tortas caseras y de la atención junto con su hermano Adrián, explicó que los gustos clásicos conservan la preferencia del público del barrio. En el inicio de la primavera y durante el verano porteños, las temperaturas suelen ser elevadas y la presencia de mosquitos es frecuente en zonas arboladas como Villa Devoto, por lo que se recomienda concurrir con repelente y ropa adecuada en horarios cercanos al atardecer.

Una historia atravesada por la comunidad y la sucesión generacional

La relación de los Santa María con el comercio se remonta a la figura de Rubén Enrique, quien ingresó como empleado cuando el emprendimiento todavía estaba en manos de sus fundadores, Eduardo Bernal y Eduardo Arzac. Tras la separación de ambos socios, Rubén adquirió el negocio mediante pagos mensuales y, desde entonces, lo sostuvo junto con su esposa, Beatriz Ofelia Fernández, conocida como Betty. Durante los primeros años, la vida familiar transcurrió dentro del propio establecimiento, donde dormían en una habitación del fondo, junto a los motores de las máquinas.

Cuando Rubén enfermó, Adrián asumió las tareas de producción con unos 17 o 18 años. Tras el fallecimiento de ambos padres, él y Analía continuaron al frente del local y, con el paso del tiempo, incorporaron a la tercera generación: Gianluca, nieto de los dos, ya se desempeña también dentro del negocio. Adrián destacó que, entre sus clientes, hay quienes mantienen la costumbre de acercarse después de comer en el barrio y que, con el paso de las décadas, el comercio recibe hoy a los nietos de quienes lo visitaban en sus inicios.

En septiembre de este año, la Asociación de Fabricantes Artesanales de Helados y Afines (AFADHYA) entregó a Venecia un reconocimiento por sus seis décadas de trayectoria. La distinción se sumó a la apertura de una nueva sucursal ubicada cerca de la plaza de Devoto, lo que permitió a la familia ampliar su presencia en el barrio sin desatender el local original.

Para más detalles, reservas o consultas, los lectores pueden dirigirse a Avenida San Martín 6877, comunicarse a través de las redes sociales del local o consultar el sitio web oficial de AFADHYA, entidad que agrupa a los fabricantes artesanales de helados y afines en la Argentina.

LF

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