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Lunes, 19 de octubre de 2026
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Argentina, el país donde volar al extranjero arranca con una tercera parte del boleto en impuestos

Un relevamiento de ALTA confirma que la Argentina es, en América Latina y el Caribe, el país con mayor carga impositiva sobre los pasajes internacionales emitidos localmente: 37% de la tarifa. Para el visitante extranjero, en cambio, la presión baja al quinto puesto, con 77 dólares por billete de ida y vuelta. La fotografía de un mercado que vuela poco y caro.

Por Elena SawczukCampo y producción yerbatera · · hace 1 h
Argentina, el país donde volar al extranjero arranca con una tercera parte del boleto en impuestos

Me cuesta arrancar la nota por el número, así que lo pongo arriba, sin vueltas: viajar en avión desde la Argentina hacia cualquier destino del exterior implica pagar, antes de subir al avión, un 37% de la tarifa base en impuestos, tasas y percepciones. Ese porcentaje, que en lo cotidiano aparece disuelto en la pantalla de compra como un plus que uno acepta a regañadientes, convierte al país en el de mayor presión tributaria sobre los billetes internacionales emitidos localmente en toda América Latina y el Caribe, según un relevamiento de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA) presentado en su foro anual de la industria, celebrado en Ciudad de México.

De 107 a 37: la carga que se fue bajando

Aunque la cifra actual sigue siendo la más alta de la región, la reducción respecto de 2022 es marcada. En aquel momento, la carga sobre los pasajes emitidos en Argentina llegaba al 107% de la tarifa base: es decir, por cada cien dólares de boleto se pagaban 107 dólares extra sólo en impuestos y percepciones. Un pasaje de 800 dólares terminaba costando alrededor de 1.656 dólares al cierre del pago en pesos, por la acumulación de varios gravámenes que se aplicaban al momento de la compra. Buena parte de esos recargos fueron eliminados desde entonces, lo que explica que hoy, con todo, se pague bastante menos que en aquel pico.

Cómo se ubica la Argentina en el ranking regional

  • Sobre los pasajes emitidos localmente: Argentina lidera con 37%; Ecuador aparece con 20%, Colombia con 19%, Perú y República Dominicana con 18% cada uno, y Bolivia con 15%. En el otro extremo, México aplica apenas 4% sobre sus pasajes domésticos.
  • Sobre los visitantes extranjeros que llegan al país: Argentina queda en el quinto puesto, con 77 dólares en impuestos, tasas y cargos obligatorios incorporados al pasaje de ida y vuelta. México lidera ese otro ranking con 131 dólares por pasajero, seguido por Jamaica (122), República Dominicana (120) y Ecuador (80). Por debajo de la Argentina quedan Colombia (66), Costa Rica (61), Panamá (55), Perú (46) y Chile (25).
  • México podría subir su carga para visitantes extranjeros a 141 dólares por billete si avanza un aumento previsto para 2027, lo que profundizaría el liderazgo mexicano en el segmento receptivo.

Esa diferencia entre la carga que soportan los argentinos que salen del país y la que pagan los extranjeros que ingresan no es menor, y describe a las claras la lógica del modelo: el bolsillo que más se exprime es el del pasajero local, mientras que al turista o al viajero de negocios que llega se lo grava bastante menos. En términos prácticos, eso significa que cualquier viaje al exterior arranca, ya en la pantalla de pago, con un piso de casi cuatro dólares de impuestos por cada diez del boleto.

Volar poco, un problema que va más allá del precio

Porque el problema no termina en el ticket. La región promedia apenas 0,69 viajes en avión por habitante al año, una cifra que queda muy por debajo de los 2,66 que se registran en Estados Unidos. En la Argentina, el indicador rondaba los 0,5 viajes anuales por persona durante 2025, según los números que circulan en el sector. Las proyecciones del fabricante Airbus estiman que esa marca podría llegar a 0,9 hacia 2045 si se dan condiciones favorables para la industria, lo que dibuja una trayectoria de crecimiento moderada pero lejana todavía de los patrones de movilidad aérea de las economías desarrolladas. Lo que el Estado todavía no resolvió es cómo bajar esa diferencia sin resignar recaudación: porque mientras la presión sobre el pasajero argentino siga siendo la más alta de la región, cualquier discusión sobre competitividad aérea, turismo emisivo o conectividad internacional empieza, siempre, por ese 37% que ya está en el boleto antes del primer despegue.

ES
Elena SawczukCampo y producción yerbatera

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