Boca la peleó hasta el final pero no pudo con la G League y va por el pase a la final ante Rytas
Cayó 79 a 74 en el cierre del Grupo B pero se clasificó por diferencia de puntos. El sábado se mide con el conjunto lituano que ganó sus dos partidos.
La última pelota no entró y el sueño del invicto se terminó ahí nomás. Boca cayó 79 a 74 ante NBA G League United en el cierre del Grupo B de la Copa Intercontinental, pero igual sacó el pasaje a semifinales por diferencia de puntos. El equipo de Nicolás Casalánguida estuvo arriba durante más de 32 minutos, se durmió en el momento clave y terminó pagándolo caro. Igual, el próximo objetivo ya está a la vuelta de la esquina: el sábado, nada menos que ante Rytas Vilnius, el conjunto lituano que viene de ganar sus dos compromisos con autoridad.
Monacchi, uno de los referentes del plantel, fue el encargado de poner la cara después del partido. El escolta cerró con ocho puntos, metiendo dos de cuatro en triples, y dejó una frase que resume el sentir del vestuario: "Fue un partido que se definió por detalles". Lo vimos todos: cuando Boca apretó en defensa y circuló la pelota, el equipo voló. Cuando se nubló, el rival lo pasó por arriba.
El cierre que duele
El arranque fue una sonrisa. Boca metió seis de sus primeros ocho triples en los primeros seis minutos y mostró un nivel colectivo pocas veces visto en la competencia, con 22 assists en el global del encuentro. Pero el envión se fue apagando de a poco. Los desajustes defensivos aparecieron en el momento menos pensado, el ataque perdió fluidez y los norteamericanos aprovecharon cada hueco para dar vuelta la historia.
A eso se le sumaron las complicaciones del rotero. El Tanque Cáffaro tuvo que salir por un golpe, volvió, pero nunca terminó cómodo. Y Leo Lema acumuló faltas rápido y quedó condicionado en sus minutos. Para Monacchi, esas situaciones pesan en un plantel acostumbrado a repartirse los minutos, y esta vez el recambio no alcanzó para sostener la diferencia.
La clave ante Rytas: los 40 minutos
De cara al cruce del sábado, el mensaje del escolta fue claro como el agua: hay que respetar el plan durante todo el partido y construir desde la defensa. Boca sabe que tiene con qué: cuando la pelota circuló y se buscó el tiro cómodo, el equipo dio cátedra. Lo que falta es sostenerlo sin bajar la intensidad, incluso con el cansancio propio de un calendario cargado.
- Mantener la concentración defensiva los 40 minutos, no solo los primeros 28.
- Cuidar la rotación: Cáffaro y Lema llegan con molestias y faltas acumuladas.
- Repetir la circulación de pelota que dejó 22 asistencias y un arranque arrollador.
- Bajar el porcentaje de errores no forzados en los cierres de partido.
- Respetar el plan táctico de Casalánguida durante los cuatro cuartos, sin relajarse con la ventaja.
Lo que viene
El sábado, desde las instancias decisivas, Boca se cruza con Rytas Vilnius en una de las semifinales de la Copa Intercontinental. El lituano llega con el envión de haber ganado sus dos encuentros del grupo inicial y promete dar pelea. El xeneize, en tanto, apostará por ajustar lo que salió mal y sostener lo que salió bien. La final está ahí nomás, al alcance de la mano.
Nos volvimos a ilusionar. Y esta vez, que no se escape.
