Carlitos vuelve a hacer historia: Alcaraz levantó Tokio y se puso a la altura de Ferrer
El murciano venció al checo Jiri Lehecka por 7-6 y 6-4 en la final del Ariake Coliseum y sumó su tercer título de 2026, el primero tras cinco meses afuera por la lesión en la muñeca. Ya acumula 27 coronas ATP.
El juego que define todo está ahí, en la cancha, y esta vez fue suyo: Carlitos metió cinco puntos seguidos en el tie break del primer set para torcerle el brazo a Lehecka, que se había adelantado con un quiebre y parecía llevar la final a su terreno. No la tuvo fácil, pero el de El Palmar volvió a sacarse la foto con el trofeo en Tokio.
El número tres del mundo se impuso por 7-6 (4) y 6-4 en una hora y 36 minutos de final en el Ariake Coliseum japonés, este martes 6 de octubre. Lo vimos todos: el checo empezó mejor, se llevó el break y manejó la primera manga. Pero cuando apretó el español, no lo soltó más. Sumó cinco puntos al hilo para adueñarse del desempate y, de ahí en adelante, manejó el segundo parcial con el pulso de un pibe que ya sabe ganar finales.
27 títulos y al lado de un histórico
Con este trofeo, el murciano de 23 años llegó a las 27 conquistas ATP y alcanzó la marca que dejó David Ferrer en el tenis español. Todavía quedan dos gigantes por encima: Manolo Orantes, con 34, y Rafa Nadal, con 92. Pero el dato, a esta altura de la carrera, habla por sí solo.
- Tercer título del año: Australia, Tokio 2025 y ahora Doha más el Abierto de Australia, el Masters 500 asiático y el 500 de Doha en este 2026.
- Décimo ATP 500 de su carrera, sigue siendo el rey de la categoría en su país.
- Quinto mes fuera del circuito por la lesión en la muñeca, regresó en el US Open a fines de agosto.
- Semifinal agónica frente a Jaume Munar, a quien terminó remontando.
- Masters 1000 de Shanghái como próxima parada de la gira asiática.
Una temporada en dos tiempos
El 2026 de Carlitos se partió al medio. Arrancó con el Abierto de Australia y el 500 de Doha en el bolsillo, todo a fuego lento antes de la lesión. En abril se le prendió fuego la muñeca derecha y el circuito lo vio desde el banco casi cinco meses. Volvió en el US Open, en donde se topó con el regreso al ritmo de competencia, pero la revancha le llegó en el Coli de Ariake.
Ahora se viene Shanghái, el Masters 1000 que reúne a los mejores del año. Después de una lesión larga y un título así, en una final que se le había complicado, lo de Carlitos vuelve a ilusionar. Lo de Tokio no se festeja solo: se festeja con la sensación de que el chico está de vuelta y con hambre de más. El fixture del fin de semana lo espera con la guardia alta: a meterle con todo a la gira china.
