Casas particulares: un aumento del 1,7% en octubre y la mitad de la suma no remunerativa pasa al básico
La actualización rige para todas las categorías del régimen y se calcula sobre los salarios de septiembre. Todavía quedan pendientes la incorporación del 25% restante y dos incrementos más antes de fin de año.
Les cuento de entrada qué cambia en el sueldo de quienes trabajan en casas particulares a partir de octubre: un aumento del 1,7% calculado sobre los salarios mínimos de septiembre y, además, el pase al básico del 50% de aquella suma no remunerativa que se pagó por única vez con los haberes de agosto. La actualización alcanza a todas las categorías del régimen, desde las tareas generales hasta la supervisión, pasando por el cuidado de personas, la cocina y los caseros, y se formalizó a través de la Resolución 6/2026 publicada en el Boletín Oficial.
Como saben quienes contratan este servicio —y también quienes lo prestan—, el monto mínimo nunca es único: depende tanto de la categoría como de la modalidad de contratación, con retiro o sin retiro. Eso significa que el 1,7% de octubre se aplica sobre escalas diferentes según las tareas realizadas y la jornada pactada, de modo que el impacto en el bolsillo varía de un caso a otro. Para ordenarnos un poco, vale repasar qué contempla el régimen.
Las categorías que convienen tener a mano
- Tareas generales: limpieza, lavado, planchado, mantenimiento del hogar y preparación de comidas.
- Asistencia y cuidado de personas: tareas no terapéuticas para personas con discapacidad, enfermas, adultos mayores, adolescentes y niños.
- Personal exclusivamente dedicado a cocinar.
- Tareas que requieren especial idoneidad.
- Supervisión: mínimo de dos personas a cargo, con coordinación y control de las tareas del personal.
- Caseros: quienes cuidan y preservan la vivienda en la que habitan como parte del contrato laboral.
A ese cuadro hay que sumarle un adicional del 31% sobre el mínimo salarial para quienes prestan servicios en zonas desfavorables, un plus que alcanza a las provincias de Neuquén, Chubut, Río Negro, La Pampa y Santa Cruz; a Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, y al partido bonaerense de Patagones. Es un detalle que suele pasar desapercibido, pero que pesa cuando uno mira del sueldo mensual al número final que se termina depositando.
Ahora bien, el movimiento de octubre no termina en el 1,7%. La Resolución 6/2026 también ordenó cómo se absorbe la suma no remunerativa que se abonó por única vez en agosto, un importe que variaba según las horas semanales trabajadas. En septiembre ya se había incorporado el 25% de esa suma al básico; en octubre entra el 50%, y en noviembre quedará el 25% restante. Después, el calendario cierra con dos aumentos del 1,6% cada uno, en noviembre y en diciembre de 2026.
Lo que falta resolver
El esquema está diagramado hasta fin de año, sí, pero queda por delante una discusión que el sector arrastra y que el Estado todavía no resolvió: cómo se actualizan los aportes y contribuciones, qué pasa con la registración efectiva de las tareas y de las horas efectivamente trabajadas, y de qué manera se controla el cumplimiento del adicional por zona desfavorable en regiones donde la informalidad sigue siendo moneda corriente. Son temas que no aparecen en la letra chica de la resolución, pero que pesan tanto como el 1,7% a la hora de mirar del yerbal a la góndola —perdón, del living al recibo de sueldo—.
