Cleveland se plantó: Mitchell y Harden aguantan, y trae a Watson para dar el salto que le falta
Los Cavaliers terminaron con 52 victorias y cayeron en las finales del Este. Apostaron por la continuidad y sumaron al alero desde Denver. La pregunta es si les alcanza para pelearle el título a New York.
Lo vimos todos. Cleveland cerró la temporada con 52-30, hizo ruido de verdad y se metió en las finales del Este por primera vez sin LeBron. Se las vio con New York y perdió, pero dejó una imagen que invita a soñar: un equipo con gol, goleo y, sobre todo, carácter. Ahora, en lugar de romper lo que funcionó, la franquicia decidió pisar el acelerador desde la base.
El primer mensaje fue claro: Spida Mitchell renovó por cuatro años y La Barba Harden firmó por tres. Se acabó el ensayo y empieza la prueba de fuego. Que los dos sigan vistiendo el mismo jersey en Ohio es la mejor noticia que podían recibir los hinchas. Si hay algo que enamora de este conjunto es que sus figuras quieren estar, y eso en la NBA no es menor.
La dupla que todavía tiene cuenta pendiente
Spida es el as de espadas: carga el ataque y se agranda en playoffs. Harden es otra cosa: maneja, pausa y reparte, pero cuando los dos comparten cancha, al equipo le cuesta del otro lado. La adaptación del año pasado fue a los ponchazos, porque La Barba llegó sobre el cierre y hubo que armar todo a las apuradas. Ahora, con pretemporada de verdad y química por delante, el doble orquestador tiene margen para equilibrarse.
Watson, el alero que llega para tapar agujeros
- Promedios generales en 2025-26: 14,6 puntos, 4,9 rebotes y 2,1 asistencias por partido.
- De titular: 17,3 puntos con 49,9% en tiros de campo y 43% en triples.
- Perfil atlético, alto y con lanzamiento: puede flotar como ala en offense y cubrir en defense a los aleros de elite.
- Aporte directo al esquema de Mitchell y Harden: abre la cancha con su tiro y cierra con sus brazos.
Watson no es un experimento: es una herramienta pensada para una necesidad concreta. En Denver tapó huecos y, cuando arrancó desde el primer minuto, explotó. En Cleveland aterriza en una rotación con hambre, con dos bases de élite que le van a generar triples gratis y minutos para lucirse.
El Este no regalará nada. New York viene con el cinturón, Philadelphia se armó para romperla y más de una franquicia se está guardando un as bajo la manga. La ventaja de los Cavaliers es arrancar con las piezas desde el día uno: el año pasado no pudieron y se notó. Esta vez, el arranque pinta para otro acorde.
Lo que viene
El fixture del primer fin de semana los pone a prueba temprano: viernes visitando a Boston, sábado recibiendo a Detroit y domingo en casa de Philadelphia. Tres partidos en tres noches que ya marcan tendencia. Si Cleveland sale airoso, empieza a escribir la nota que quiere escribir todo el año. Y este cronista va a estar ahí para contarlo, como siempre.
