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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Compraste una TV box barata y ahora tenés un okupa digital living in your living room

Dos expertos chilenos analizaron un equipo económico en Santiago y descubrieron que el firmware estaba comprometido de fábrica: podía robar contraseñas, datos de tarjetas y hasta prestar tu Wi-Fi para causas ajenas.

Por Matías KriegerTecnología · · hace 9 h
Compraste una TV box barata y ahora tenés un okupa digital living in your living room

Te compraste la TV box en una feria, la enchufaste al HDMI, te sentaste en el sillón con la ilusión deluxe de tener Netflix, YouTube y canales de todo el mundo por una fracción del precio. Luces de LED al rojo vivo, control remoto en mano, sensación de golazo. Pero lo que no sabías es que el aparatito venía con un regalo extra: un cliente de software malicioso metido en el firmware, o sea, en la capa más profunda del sistema, la que ni siquiera se ve. Restaurarlo de fábrica no lo sacaba. Literal: el bicho estaba antes que el sistema operativo.

Qué encontraron los investigadores

Anthony De La Paz, especialista en seguridad ofensiva, y Patricio Moraga Abarca, consultor senior de ciberseguridad, compraron uno de estos equipos en una feria de Santiago de Chile y lo sometieron a autopsia técnica en Ekoparty 22, la conferencia de seguridad informática que se hace en Buenos Aires. Conectaron la cajita, analizaron el tráfico de red y vieron que hablaba solita con un servidor de comando y control (C2), un C2 es como un capanga que le pasa órdenes a distancia al dispositivo, ya catalogado como malicioso.

Abrieron el hardware, sacaron una copia de la memoria y localizaron el código responsable en el firmware, la capa que hace que el equipo arranque. Lo que sigue es la perlita: redirigieron la comunicación hacia una red propia y, en pocos segundos, ejecutaron órdenes en el equipo desde otro lado. O sea, tenían el control remoto sin pedirte permiso.

“Tener uno de estos equipos en casa es como tener a un atacante conectado directamente a tu Wi-Fi.”Anthony De La Paz y Patricio Moraga Abarca

Qué puede hacerte este okupa digital

  • Convertirse en proxy: hacer pasar tráfico de terceros por tu conexión hogareña, de modo que tu IP quede asociada a actividad delictiva y termines bloqueado o pidiendo captcha en cada página que visites.
  • Integrarse a una botnet, una red de equipos zombies controlados a distancia, para actuar en conjunto con otros dispositivos comprometidos en ataques coordinados.
  • Exponer contraseñas y datos de tarjetas ingresados en las apps que corren adentro, porque el firmware comprometido registra lo que escribís antes de que la aplicación lo encripte.

En Argentina estos equipos se consiguen fácil en Mercado Libre, en Tiendanube de vendedores varios y en locales de informática del centro. Los precios arrancan cerca de los 27.000 pesos y trepan hasta los 66.000 según el modelo y la forma de pago. La tentación es concreta: convertir cualquier tele en smart TV por monedas. Pero barato, en este rubro, puede salir carísimo.

Acá aplica una verdad que uno aprende tarde, yo incluido, después de comprar tres pendrives truchos en la vida: si la ganga es demasiado buena, desconfiá. Mejor mirarlo dos veces antes de conectar cualquier caja sin marca al Wi-Fi de la casa.

Qué hacer si ya tenés una

  • Desconectarla del router y dejarla apagada hasta decidir qué hacer. Sin red, el C2 no puede darle órdenes.
  • No ingresar contraseñas, datos de tarjeta ni home banking desde ningún dispositivo conectado a la misma red Wi-Fi donde estuvo la caja enchufada.
  • Cambiar las contraseñas de cuentas importantes desde otro equipo, idealmente uno de confianza, y activar verificación en dos pasos (el segundo factor que te pide un código extra además de la clave).
  • Si no podés verificar el origen del firmware con el fabricante, lo más sensato es mandarla al cajón de los recuerdos y reemplazarla por un equipo de marca conocida con actualizaciones de seguridad periódicas.
MK
Matías KriegerTecnología

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