David Victori, el director que Mario Casas llevó al Goya en plena pandemia
Taz Skylar recordó en la Comic-Con de Málaga el thriller «No matarás» y dijo por qué cree que el público no lo acompañó como merecía. Una historia con romance, una noche de pesadilla y un estreno atravesado por el coronavirus.
Me acuerdo perfecto de la primera vez que me crucé con la historia de «No matarás». Era una de esas noches en las que uno se sienta con el control remoto a hacer zapping y termina enganchado con una película que no le habían recomendado nunca. Por eso, cuando me enteré de que Taz Skylar, el actorazo de «One Piece», la puso en su lista de títulos infaltables durante la Comic-Con de Málaga, sentí que el universo me hacía un guiño. Ahí estaba Dani, el personaje que Mario Casas construyó para David Victori, cargado de silencios y de rabia contenida, intentando volver a vivir después de años de cuidar a su viejo enfermo. Lo que empieza como un intento de reconectar con la vida termina, claro, como un infierno.
Una noche que se transforma en pesadilla
Una noche que se transforma en pesadilla
La premisa es de esas que a mí, como lectora de policiales, me atrapan de entrada. Dani, el protagonista, dedicó buena parte de su vida a acompañar a su padre en el tramo final de la enfermedad. Cuando el viejo se va, queda flotando, sin saber muy bien qué hacer con los días. Esa sensación de vacío lo empuja a salir, a moverse, a probar otra vez. Ahí conoce a Mila, la chica que Milena Smit dibuja como una bomba sensual y a la vez inestable. La primera parte de la película respira esa electricidad de dos personas que se gustan, se tantean, se dejan llevar. Después, la cosa se tuerce. Y cuando digo que se tuerce, me quedo corta. La noche se vuelve una trampa, el cuerpo de Dani queda en el centro de la tormenta y el espectador se acomoda en la butaca sin entender bien cómo pasó de la seducción a la urgencia. Esa transición es, para mí, la mejor parte del filme.
“Es un peliculón, aunque es muy particular la peli. La estrenaron en pandemia y por ahí la gente no la vio como debía. Yo conozco a Victori, la vi y después hablé con él sobre cómo la hicieron. Me parece que la tiene que ver todo el mundo.”Taz Skylar, durante la Comic-Con de Málaga
Lo que dijo Skylar en la convención malagueña me resonó especialmente. No es un comentario marketinero ni una frase de promoción: es un tipo que vio la película, que conoce al director, que la entendió de verdad, recomendándola con la autoridad que le da haber charlado con el realizador sobre el proceso. Cuando un actor pone el cuerpo de esa manera por un filme, algo tiene. La palabra «peliculón», en la voz de alguien que trabaja en Hollywood, no es un elogio menor.
Un estreno marcado por el COVID
Un estreno marcado por el COVID
Acá viene uno de los puntos que más me interesa como cronista de espectáculos. «No matarás» pisó las salas españolas el 16 de octubre de 2020, con el coronavirus todavía golpeando fuerte y la gente con miedo de sentarse en una butaca con desconocidos. La película juntó algo menos de 135.000 espectadores y dejó una recaudación superior a los 831.000 euros. No son números catastróficos, pero tampoco los que una historia así merecía. Si te ponés a pensar cómo se daba el cine en ese momento, con aforos limitados, funciones suspendidas y público que prefería quedarse en casa con la manta, se entiende por qué a Skylar se le nota cierta resignación cuando lo cuenta. La peli compitió en los Goya y le dio a Mario Casas el premio al mejor actor protagonista, un reconocimiento enorme para un tipo que venía de papeles más jugados a la comedia y al drama. Pero el gran público, el que se mide en tickets vendidos, no la acompañó como merecía.
