De la galaxia de Star Wars al streaming: la curiosa cocina de La hipótesis del amor
La adaptación de la novela de Ali Hazelwood ya se puede ver en Prime Video, con Lili Reinhart y Tom Bateman como protagonistas. Un romance con aroma a fans que empieza en un laboratorio y termina mirando al cielo.
Te confieso algo antes de arrancar: cada vez que escucho la palabra biología y la palabra beso en la misma oración, se me dibuja una sonrisa. Y esta vez la sonrisa fue entera, de esas que se comparten con quien está al lado en la fila del cine o, como en mi caso, con la pantalla del living un domingo a la tarde. La hipótesis del amor llegó a Prime Video y es de esas películas que prometen lo que cumplen: dos personas que fingen quererse para terminar queriéndose de verdad, con diálogos filosos y un humor muy del palo de las comedias románticas que ya no se hacen tan seguido.
De dónde sale esta historia
La novela de Ali Hazelwood tiene un origen que a los fans les encanta contar: empezó como un cuento de fans inspirado en los personajes de Rey y Kylo Ren, de la trilogía de Star Wars que Disney produjo. Cuando la autora decidió convertirlo en libro, cambió los nombres de los protagonistas, pero dejó un guiño que hoy es parte del folklore de la historia: bautizó al galán como Adam Carlsen, en homenaje al actor Adam Driver. La película de Claire Scanlon, directora también de Cómo deshacerte de tu jefe, conserva ese ADN en dos momentos clave: cuando suena el tema de Kylo Ren compuesto por John Williams. Son guiños para prestar atención, pero la trama no se queda ahí.
Quiénes son y por qué nos importan
- Olive Smith, la protagonista, es una estudiante de biología interpretada por Lili Reinhart. La seguimos en su intento por evitar que su mejor amiga rechace a un chico que también le gusta a ella, y de ahí nace el enredo.
- Adam Carlsen, el interés romántico, lleva el apodo de Doctor Malvado por sus métodos exigentes. Lo interpreta Tom Bateman, que se mueve cómodo en el registro de galán con cara de pocos amigos.
- El acuerdo central es claro: Olive y Adam aparentan estar de novia y novio porque ambos esperan sacar ventaja de la farsa.
Lo que más me enganchó, te lo digo con la honestidad de quien ya vio bastante cine del género, es el tono. No busca reinventar la rueda ni tampoco se queda en el molde: combina la química entre los protagonistas con ese humor rápido de las comedias actuales, y deja que las escenas hablen. Scanlon entiende que en este tipo de historias el timing es todo, y los actores responden.
Si te gustan las comedias románticas con personaje femenino inteligente, galán que parece duro pero guarda lo suyo y un contrato sentimental como motor, La hipótesis del amor tiene tu nombre escrito. Y si encima sos fan de Star Wars, el plus está servido sin que la película te obligue a saber nada de la saga para disfrutarla. Próxima cita: un sillón, pochoclo y un clic en Prime Video.
