Desde el 1 de octubre, el bolsillo del porteño paga más por moverse: subte arriba de los mil ochocientos y colectivo a $920,48
Colectivos, subterráneo y peajes porteños actualizan sus tarifas en el arranque de octubre. El boleto mínimo de colectivo trepa a $920,48, el subte pasa a $1.817 y el premetro casi se duplica. Repaso completo de los incrementos, los descuentos que siguen vigentes y lo que el Estado todavía no terminó de resolver en materia de transporte.
Les cuento de arranque lo que ya está confirmado y va a golpear la billetera de miles de usuarios a partir del jueves 1 de octubre: el boleto mínimo de colectivo en la Ciudad de Buenos Aires pasará de $887,99 a $920,48, mientras que el viaje en subte subirá de $1.753 a $1.817, de acuerdo con la actualización tarifaria que ya difundieron las autoridades porteñas y las concesionarias. La novedad no se limita al transporte público: los peajes de las autopistas de la Ciudad también se recalibran en el mismo momento, con subas que diferencian por hora pico y por categoría de vehículo, según repasaremos más adelante.
Colectivos porteños: cuatro tramos y dos formas de pago
La nueva escala para los colectivos de jurisdicción porteña mantiene la lógica por distancia recorrida y la segmentación según el medio de pago. Hasta los 3 kilómetros, el boleto costará $920,48; para recorridos de entre 3 y 6 kilómetros, el importe será de $1.022,81; entre 6 y 12 kilómetros, de $1.101,59; y para los trayectos de entre 12 y 27 kilómetros, la tarifa $1.180,44. Quienes abonen con la tarjeta SUBE seguirán pagando de acuerdo con los tramos establecidos, en tanto que los pagos realizados con otras tarjetas o mediante la modalidad NFC continuarán aplicando una tarifa promedio, una diferenciación que se sostiene desde hace tiempo y que pesa en el gasto mensual de cada usuario.
- Hasta 3 km: $920,48
- De 3 a 6 km: $1.022,81
- De 6 a 12 km: $1.101,59
- De 12 a 27 km: $1.180,44
Subte y premetro: más caros, pero con descuentos para pasajeros frecuentes
El subte porteño, que sigue siendo uno de los medios más utilizados del Área Metropolitana, pasará de $1.753 a $1.817 por viaje, con un esquema de bonificaciones que premia a los usuarios frecuentes: al superar los 20, 30 y 40 viajes mensuales, los descuentos serán del 20%, 30% y 40%, respectivamente, lo que reduce el impacto real para quienes dependen del subterráneo a diario. A su vez, el premetro, que conecta zonas donde no llega la red de subtes, dará un salto fuerte: de $635,95 a $1.011,16, casi duplicando su valor anterior, aunque conserva los beneficios de la Red SUBE y los pases especiales para jubilados, pensionados, personas con discapacidad, estudiantes y docentes.
Peajes: subas diferenciadas en hora pico
Para los automovilistas, las autopistas Perito Moreno y 25 de Mayo, en su franja de mayor congestión, actualizarán su tarifa de $6.671,74 a $6.785,16, en tanto que la autopista Illia pasará de $2.773,69 a $2.820,85, según los valores informados oficialmente. Estos importos correspond a la categoría de autos particulares en horario pico, de modo que las categorías más pesadas —camiones y colectivos de larga distancia— tendrán sus propios cuadros tarifarios que conviene revisar caso por caso antes de planificar un viaje.
En definitiva, lo que observo es que el cuadro tarifario que entra en vigencia en octubre golpea a todos los modos de transporte de la Ciudad sin distinción, desde el pasajero que toma el colectivo para ir a trabajar hasta el conductor que cruza la Illia para ingresar a la zona central. Me parece relevante recordar que, del usuario a la concesionaria, el ajuste se traslada con una mecánica automática que pocas veces se discute en serio, y que todavía quedan pendientes —lo he señalado en otras notas— los acuerdos de financiamiento, los plazos de concesión y la tan prometida integración tarifaria que nunca termina de cerrarse, porque el Estado sigue sin resolver de manera integral cómo se subsidia, cómo se controla y cómo se distribuye el costo de moverse en la Ciudad de Buenos Aires.
