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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Doce series para hacer base en el sillón: del vértigo del colapso a la ternura de Corfú

Un recorrido por ficciones que mezclan suspenso, comedia y drama familiar, con opciones para todos los tiempos disponibles: desde los veinte minutos de El colapso hasta las seis temporadas del veterinario más querido de Yorkshire.

Por Nadia ChamorroCultura y espectáculos · · hace 17 d
Doce series para hacer base en el sillón: del vértigo del colapso a la ternura de Corfú

A veces uno se sienta frente al televisor con esa sensación de no saber qué mirar, esa parálisis que aparece cuando hay tanto para elegir que terminamos haciendo zapping durante media hora. Por eso armé esta selección de doce series que estuve revisando estos días: hay para todos los estados de ánimo y, sobre todo, para todos los bolsillos de tiempo. Algunas se ven en una tarde y otras te acompañan durante meses.

Para empezar con algo corto (y perturbador)

El colapso es de esas joyitas que se devoran en una sentada. Son ocho episodios de unos veinte minutos cada uno, con relatos independientes sobre personajes que intentan sobrevivir cuando la sociedad se viene abajo. Lo más impactante es que cada capítulo está rodado en plano secuencia, o sea, sin cortes: la cámara te lleva de la mano mientras el mundo se desmorona. Es agotador, en el mejor sentido de la palabra.

Si en cambio lo que te pide el cuerpo es algo más largo y reparador, Los Durrell es una caricia. Cuatro temporadas siguiendo a una familia inglesa que se muda a Corfú, basada en las memorias de Gerald Durrell. Es de esas series que te reconcilian con la vida.

Tres caminos distintos para los amantes del suspenso

  • La ruta del dinero: producción danesa donde el hallazgo de un trabajador muerto en un parque eólico destapa una investigación sobre prácticas empresariales turbias. Fría, nórdica, implacable.
  • Glue, de Jack Thorne: el misterio se muda a un pueblo rural inglés. Aparece un cadáver debajo de un tractor y empiezan a salir a la luz los secretos de un grupo de adolescentes. Más visceral, más adolescente.
  • Utopia, creada por Dennis Kelly: conspiraciones, manuscritos que anticipan catástrofes, foros de internet y una organización que persigue a unos cuantos por conseguir ese documento. Es la más delirante de las tres.

Las tres funcionan como un menú de suspenso para elegir según el hambre que tengas.

Historias que te agarran de la mano: pérdidas, duelos y amistades

Acá la cosa se pone más sensible. En The Virtues, Stephen Graham se pone en la piel de Joseph, un hombre que vuelve a Irlanda para enfrentar un trauma de la infancia y reencontrarse con su hermana. La serie no te suelta ni un segundo. Stephen Graham, para quien no lo ubique, es ese actor inglés de cara imposible que lo mismo te hace de policía duro en Line of Duty que de padre roto en esta historia. Tiene una capacidad para transmitir dolor con la mirada que a mí, personalmente, me deja sin aire.

Después está Big Boys, que ya va por la tercera temporada y trabaja el duelo desde un lugar más luminoso: Jack llega a la universidad después de pasar un año en su casa tras la muerte de su padre y ahí conoce a Danny, su compañero de habitación. Es tierna sin empalagar, y tiene ese humor inglés que a mí me hace reír a carcajadas.

La amistad entre adultos tiene su lugar en Leonard y Hungry Paul, con Alex Lawther y Laurie Kynaston. Una muerte, una boda y un romance cruzan la vida de estos personajes que se quieren de manera silenciosa. Es de esas ficciones que parecen no pasar nada y, sin embargo, cuando terminás un episodio te quedás pensando un rato largo.

Y si lo que buscás es quedarte varios meses con los mismos personajes, Todas las criaturas grandes y pequeñas es una apuesta segura: seis temporadas con el joven veterinario James Herriot trabajando en Yorkshire. Tiene el ritmo pausado de la Inglaterra rural, los animalitos hacen su parte, y es perfecta para ver en familia.

El toque Russell T. Davies y otras rarezas queribles

Dos ficciones de Russell T. Davies completan el recorrido. Queer As Folk retrata a tres hombres gays en Manchester y fue una de las series pioneras en mostrar esas vidas en la pantalla chica. Nolly, en cambio, tiene a Helena Bonham Carter como Noele Gordon, una estrella de la televisión inglesa. Bonham Carter está inmensa, como siempre, y la serie funciona también como retrato de una época.

Para terminar, Such Brave Girls se centra en las hermanas Josie y Billy y su madre soltera. Es feroz, con un humor ácido que a veces incomoda, pero tiene una honestidad que se agradece.

Mi recomendación, si tuviera que elegir una para arrancar esta noche: Big Boys, por su equilibrio justo entre risa y emoción, y porque tres temporadas dan para varias semanas de buena compañía. Pero lo lindo de esta lista es que hay material para todos los ánimos: ¿quieren algo corto e intenso? El colapso. ¿Algo largo y reparador? Los Durrell. ¿Una tarde de suspenso nórdico? La ruta del dinero. ¿Llorar un rato a oscuras? The Virtues. Ustedes eligen, yo ya tengo preparado el sillón y el control remoto.

NC
Nadia ChamorroCultura y espectáculos

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