Drácula, sombras japonesas y condes digitales: el mapa de los vampiros que hoy conviven en la pantalla chica
Un recorrido por las series que van del gótico más solemne al humor delirante y la animación con espadas, con sus creadores, elencos y el espíritu que las anima.
Les cuento algo: cada vez que alguien me dice "no me gustan los vampiros", termino convencida de que todavía no encontró la versión que le cierra. Y vaya si las hay. La pantalla chica viene hace rato anfitrionando una pequeña comunidad de no-muertos que van del conde más encumbrado a criaturas que pelean artes marciales en hoteles de Tokio, pasando por roommates quejumbrosos quejándose de la pileta del sótano. La sangre es el punto en común; el tono, lo que cambia.
El conde más canónico y sus herederos literarios
Cuando uno piensa en vampiros televisivos, el primer reflejo sigue siendo Drácula, y la versión que firman Mark Gatiss y Steven Moffat lo entiende: tres capítulos de noventa minutos para estirar la novela de Bram Stoker sin prisa, con Claes Bang como un conde que parece anuncio de perfumes y termina siendo bastante más filoso. Lo acompañan Dolly Wells y John Heffernan. En esa misma familia de adaptaciones literarias se cuela NOS4A2, que Jami O'Brien sacó de una novela de Joe Hill: allí la criatura es más etérea que medieval, la música la firma Mike Patton y los efectos, cuentan, son tan artesanales como la novela de origen. Zachary Quinto y Ashleigh Cummings le dan vida.
Cuando lo sobrenatural se ríe de sí mismo
Lo que hacemos en las sombras es de esas series que te reconcilian con el género a fuerza de gags. Jemaine Clement y Taika Waititi la pensaron como una comedia de costumbres vampíricas: quejas aristocráticas sobre quién lava los platos después de la cena, peleas internas por el liderazgo del clan y, en el medio, alguna que otra cena sanguinaria. El elenco -Kayvan Novak, Matt Berry, Natasia Demetriou, Harvey Guillén, Mark Proksch y Kristen Schaal- sostiene el tono con cara de pocos amigos y timing quirúrgico. Si uno quiere pasar un rato divertido con criaturas de la noche, empiece por acá.
Gótico londinense, kung fu y espadas animadas
Para los que prefieran el lado más solemne, Penny Dreadful propone un Londres victoriano donde Eva Green, Timothy Dalton, Reeve Carney, Rory Kinnear y Billie Piper se cruzan con misterios y terrores psicológicos, todo bajo la pluma de John Logan. Es la cara más oscura del paquete, ideal para noches de tormenta. En las antípodas, Tokyo Vampire Hotel de Sion Sono tira la seriedad por la ventana: clanes vampíricos en guerra, kung fu, erotismo y un elenco comandado por Ami Tomite, Yumi Adachi, Megumi Kagurazaka y Kaho. Y completando la foto aparece Castlevania, que Warren Ellis adaptó del videojuego ochentoso de Konami y convirtió en una serie de animación con las voces de Richard Armitage, James Callis, Graham McTavish y Theo James: una excusa perfecta si lo que uno quiere son peleas con espadas y un clan Belmont haciendo de las suyas.
- Drácula (Gatiss-Moffat): tres episodios de noventa minutos, Claes Bang como el Conde, Dolly Wells y John Heffernan.
- Lo que hacemos en las sombras (Clement-Waititi): comedia de vampiros roommates con Kayvan Novak, Matt Berry, Natasia Demetriou y compañía.
- Castlevania (Warren Ellis): anime nacido del videojuego de Konami, con Richard Armitage, James Callis, Graham McTavish y Theo James.
- NOS4A2 (Jami O'Brien, sobre novela de Joe Hill): suspenso con Zachary Quinto, Ashleigh Cummings, música de Mike Patton y efectos caseros.
- Penny Dreadful (John Logan): terror gótico victoriano con Eva Green, Timothy Dalton, Reeve Carney, Rory Kinnear y Billie Piper.
- Tokyo Vampire Hotel (Sion Sono): clanes enfrentados, kung fu y erotismo, con Ami Tomite, Yumi Adachi, Megumi Kagurazaka y Kaho.
Como verán, hay para todos los ánimos: quién quieraliteratura, quién humor, quién animación, quién artes marciales con colmillos. La próxima cita, en todo caso, la pone el usuario: elegir ya es parte del plan.
