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Sábado, 17 de octubre de 2026
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El Palácio Ludovice: un palacio del siglo XVIII convertido en hotel del vino en el corazón de Lisboa

Alojado en un edificio de 1747 que resistió el gran terremoto de 1755, el hotel ocupa la esquina donde se cruzan Chiado, Bairro Alto y Príncipe Real. La restauración estuvo a cargo del arquitecto Miguel Câncio Martins y demandó más de una década de trabajos antes de la apertura, en 2022.

Por Luciana FerreiraTurismo · · hace 15 d
El Palácio Ludovice: un palacio del siglo XVIII convertido en hotel del vino en el corazón de Lisboa

La periodista especializada en turismo Luciana Ferreira, de este portal, recorre en la siguiente nota una propuesta de alojamiento y paseo por Lisboa que combina patrimonio arquitectónico, miradores y enología portuguesa, con epicentro en el Palácio Ludovice Wine Experience Hotel, un establecimiento situado frente al Miradouro de São Pedro de Alcântara, en el punto donde confluyen los barrios de Chiado, Bairro Alto y Príncipe Real. Se trata de un palacio construido en 1747 por João Frederico Ludovice, un orfebre alemán que se convirtió en arquitecto del rey João V y que dejó otra obra célebre en la región, el palacio-convento de Mafra, al que se puede llegar en aproximadamente 40 minutos desde la capital portuguesa.

Un palacio con casi tres siglos de historia

Antes de funcionar como hotel, el inmueble fue residencia aristocrática, consulado y sede del Solar do Vinho do Porto, el bar del Instituto del Vino de Oporto en Lisboa. El edificio sobrevivió al terremoto de 1755, que devastó la ciudad y motivó la reconstrucción de la Baixa con un trazado en cuadrícula. La restauración, a cargo de Miguel Câncio Martins, demandó más de diez años y recién en 2022 el palacio abrió sus puertas como hotel, con 61 habitaciones, restaurante, tienda de vinos y spa.

Desde la Argentina, las opciones de llegada descriptas por las fuentes consultadas incluyen vuelos con escala en Brasil o en ciudades europeas como Madrid, París, Frankfurt y Ámsterdam. Para los lectores que parten de Posadas, capital de Misiones, el viaje hasta Lisboa implica, como mínimo, una escala intermedia y conexiones que en conjunto pueden superar las dieciocho o veinte horas, según la ruta y la compañía elegidas, por lo que se recomienda consultar itinerarios y conexiones con suficiente anticipación.

Tarifas y horarios del hotel

Según la información proporcionada por el establecimiento, el hotel dispone de 61 habitaciones y ofrece, cada tarde, una copa de vino portugués y algo para comer en la habitación de los huéspedes. El restaurante Federico propone cocina portuguesa contemporánea con influencia francesa y trabaja con la bodega del propio palacio. Junto a la recepción funciona una tienda del Instituto dos Vinhos do Douro e do Porto. Para reservar, consultar disponibilidad o solicitar tarifas actualizadas, el contacto oficial se indica al final de esta nota.

  • Igreja de São Roque: la capilla que el rey João V encargó en Roma y que llegó a Lisboa por piezas.
  • Convento do Carmo: ruinas sin techo que conservan las huellas del terremoto de 1755.
  • Miradouro de São Pedro de Alcântara: vista sobre la Baixa y el castillo de São Jorge.
  • Jardín de Príncipe Real: gran cedro y cafés de barrio a lo largo de la Rua Dom Pedro V.
  • Bairro Alto: calles con bares, pequeñas tabernas y locales de fado para salidas nocturnas.

Clima, mosquitos y temporada

El recorrido por estos barrios se realiza en gran parte a pie e incluye pendientes pronunciadas, por lo que se recomienda calzado cómodo y agua, sobre todo en los meses de verano, cuando las temperaturas en Lisboa pueden superar los treinta grados. Entre junio y septiembre la presencia de mosquitos es habitual al atardecer, en zonas cercanas al río Tajo y en los jardines, por lo que conviene llevar repelente. En otoño e invierno las jornadas son más cortas y las lluvias, frecuentes, por lo que la planificación de los paseos debe contemplar paradas bajo techo, como la Igreja de São Roque o el Convento do Carmo.

Para los viajeros que quieran extender la visita fuera de Lisboa, el palacio-convento de Mafra, otra obra de Ludovice, aparece como una excursión posible a unos 40 minutos de la capital. La combinación de patrimonio, espacios verdes, miradores y gastronomía portuguesa, junto con la oferta enológica del hotel, configura una estadía en la que el vino funciona como hilo conductor entre la historia del edificio y la experiencia contemporánea de la ciudad.

“Para reservas, información sobre tarifas y horarios del Palácio Ludovice Wine Experience Hotel, los lectores pueden consultar el sitio oficial del establecimiento o escribir por correo electrónico a la dirección publicada en su página web.”Contacto oficial del hotel
LF

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