El panificado empuja la inflación de septiembre y las consultoras ya huelen un 1,8% en góndolas
Las mediciones privadas marcan un repunte de alimentos y bebidas, con la harina y sus derivados otra vez en el centro de la escena. El REM del Banco Central proyecta que el año cerrará con una suba interanual cercana al 30% y no avizora meses por debajo del 1,6%.
La segunda semana de septiembre dejó una foto incómoda para el bolsillo argentino: la consultora LCG midió un aumento semanal de 3% en alimentos y bebidas, luego de varias jornadas donde los precios habían mostrado movimientos chicos, bajas aisladas o directamente quietud. En la misma ventana, Analytica registró una suba mucho más moderada, de 0,4%, apenas por debajo del 0,8% que había calculado siete días antes. Dos lecturas para un mismo período, con una coincidencia central: la inflación de septiembre viene más caliente que la de agosto y se encaminaría a ubicarse en un rango de entre 1,8% y 1,9%, por encima del 1,7% del mes pasado.
Panificados, verduras y carnes: el motor de la suba
Cuando LCG desmenuza ese 3% semanal, aparece un dato que explica casi todo el movimiento: los panificados saltaron 9,2% respecto de la semana anterior, las verduras treparon 6,2% y las carnes avanzaron 2,7%. Esos tres rubros, de cotidiano en la mesa de cualquier familia, concentraron prácticamente toda la variación de la categoría y dejaron en segundo plano a otros productos que suelen tener mayor incidencia en el índice general. Quien haya pasado por la panadería o por la verdulería en estos días seguramente lo notó sin necesidad de mirar un informe: el ticket volvió a estirarse.
En Analytica, en cambio, la foto fue bien distinta: 0,4% para la misma semana, lo que muestra que las metodologías y las canastas de cada consultora pueden arrojar diferencias sensibles incluso cuando ambas detectan una tendencia alcista. Lo que ninguna de las dos niega es que agosto había mostrado una desaceleración respecto del 2,1% de julio, y que ese alivio parece haber quedado atrás.
Lo que esperan los analistas para lo que resta del año
- Septiembre de 2026: inflación mensual estimada en 1,8%, según la mediana del REM.
- Octubre: 1,7%, siempre por la mediana de respuestas.
- Noviembre: 1,6%, el piso que manejan los analistas.
- Diciembre: vuelve a 1,8%, sin proyección por debajo de 1,6%.
- Interanual a diciembre de 2026: 30%, con una corrección al alza de 0,21 puntos frente a la encuesta previa.
- Próximos doce meses: 21%, con una revisión a la baja de 0,80 puntos.
- Enero y febrero de 2027: variación mensual esperada de 1,6% en ambos casos.
Lo que se desprende de ese tablero es bastante elocuente: los analistas consultados por el Banco Central no están viendo, por ahora, ningún mes con inflación mensual por debajo del 1,6%, y la proyección interanual para fin de año se mantiene en un 30% que sigue siendo un número de dos dígitos difícil de digerir. La buena noticia, si la hay, es que para los próximos doce meses la expectativa se corrige a la baja hasta el 21%, lo que insinúa que el mercado le sigue apostando a una desaceleración de fondo, aunque todavía no la palpite en el corto plazo.
“Septiembre arrancó con el panificado otra vez como protagonista de la suba y con los analistas esperando un 1,8% que ya nadie descarta. La pregunta es si la harina, el tomate y la carne van a mantener este ritmo hasta fin de mes o si vamos a volver a esa meseta chiquita que habíamos visto en agosto. Lo concreto es que el Relevamiento de Expectativas de Mercado no avizora un piso por debajo del 1,6% mensual y que, mientras la inflación no ceda en la góndola, el alivio sigue siendo promesa de encuesta, no realidad de ticket.”Elena Sawczuk, Campo y producción yerbatera
