El precio FOB sube y los autos eléctricos vuelven a la mesa: Renault y General Motors ya hacen cuentas para volver a la Argentina
El nuevo tope de USD 35.000 para importar vehículos 100% eléctricos sin pagar el arancel extrazona reordena el mercado y deja en carrera al Twingo eléctrico y al Blazer EV, dos modelos que hasta hace poco estaban afuera de juego por cuestiones de precio.
El precio de la unidad se mueve otra vez en el mercado automotor argentino, y esta vez la señal la da el Estado: subir el valor FOB máximo admitido para importar autos eléctricos sin pagar el arancel extrazona del 35% cambia el escenario para varias terminales que ya tenían archivados sus lanzamientos locales. Hasta hace poco, el techo era USD 16.000 por unidad, un número que dejaba afuera a casi todas las marcas europeas, estadounidenses, japonesas y coreanas, y que dejaba la cancha servida para los vehículos chinos, favorecidos por sus costos de producción y por las subvenciones que reciben en origen. Con el nuevo tope de USD 35.000, el reparto de papeles cambia. General Motors y Renault, en particular, son las que están más cerca de volver a meter mano en la góndola eléctrica.
General Motors y el Blazer EV que quedó esperando
En 2024, General Motors pisó fuerte en Buenos Aires con la presentación del Blazer EV, su SUV eléctrico pensado como punta de lanza de la nueva camada de productos que la marca trae al país, junto con la pickup Silverado importada de México. Lo que pasó después es conocido por cualquier cronista del sector: la automotriz decidió postergar el lanzamiento del eléctrico porque el arancel extrazona del 35% lo dejaba en un rango de precio inviable para pelearle de igual a igual en la vidriera local. Con el nuevo tope de USD 35.000, el Blazer EV vuelve a la carpeta como una de las chances concretas de la marca para ocupar el segmento de SUV eléctrico en el mercado argentino.
Renault, el Twingo y la pulseada por el auto eléctrico más accesible
Del otro lado de la mesa está Renault, y las palabras las pone Pablo Sibilla, presidente de Renault Argentina: "Ahora sí las automotrices tenemos productos para traer con precios competitivos. No quiero generar una expectativa enorme, pero estamos pensando traer algún eléctrico. Renault tiene eléctricos muy lindos, así que estamos trabajando con el equipo". El que aparece con más chances concretas es el Twingo eléctrico, que en Europa se vende a 19.900 euros. Como el valor FOB suele ser alrededor de un 15% más bajo que el precio de venta al público, el cálculo grueso lo ubica en la Argentina en un rango de USD 25.000 a USD 28.000, lo que lo convertiría en una de las opciones más accesibles del segmento.
El siguiente modelo en la lista es el Renault 5 E-Tech, que es el auto eléctrico más vendido en Europa durante 2026, pero que en la Argentina correría con un techo más alto: sus versiones van de 25.000 a 29.000 euros en el Viejo Continente, lo que podría dejar un precio final cercano a USD 40.000. Sibilla lo dijo sin rodeos: "El Renault 5 se vende muy bien en Europa, es un auto hermoso. Pero no es barato. Entonces, esa es la cuestión, porque la gente quiere que venga el Renault 5 y que valga USD 20.000, y eso no es compatible con la realidad".
Qué cambia con el nuevo tope y qué queda pendiente
- El cupo para importar autos eléctricos sin arancel extrazona pasa de USD 16.000 a USD 35.000 por unidad, un movimiento que reconfigura la competencia frente a los vehículos chinos.
- General Motors reactiva el plan para traer el Blazer EV, modelo que ya se presentó en Buenos Aires en 2024 pero que había quedado postergado por el sobrecosto del 35%.
- Renault confirma que está trabajando con su equipo para traer algún eléctrico, con el Twingo eléctrico como principal candidato por su precio de partida en Europa.
- El Twingo eléctrico podría ubicarse en la Argentina entre USD 25.000 y USD 28.000, una franja que lo dejaría como una de las opciones más baratas del segmento.
- El Renault 5 E-Tech, auto eléctrico más vendido en Europa en 2026, también está en carpeta, pero con un precio final cercano a USD 40.000, sensiblemente más alto que lo que muchos consumidores imaginan.
Hasta acá, la foto. Lo que el Estado todavía no resolvió es el resto del camino: la red de carga, los planes oficiales para sostener la demanda durante un tiempo razonable, las opciones de financiamiento en un país donde el auto eléctrico sigue siendo visto como un bien de difícil acceso, y la pregunta de siempre, qué pasa cuando se acaban los cupos y la nueva referencia de precio vuelve a quedar afuera del alcance del trabajador de a pie. Mientras esa discusión no se cierre, cada nueva automotriz que se suma a la pulseada del eléctrico empieza a pisar un terreno donde la política todavía tiene mucho por explicar.
