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Sábado, 17 de octubre de 2026
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El Rafa que volvió a ser el Rafa: ganó en Manacor y se rió de sus propios golpes

Nadal se reencontró con la raqueta después de 683 días y festejó el décimo aniversario de su academia con una victoria en dobles junto a Moyá frente a Murray y Fognini. Una tarde emotiva, con humor y con el pueblo como testigo.

Por Diego BenítezDeportes · · hace 12 d
El Rafa que volvió a ser el Rafa: ganó en Manacor y se rió de sus propios golpes

El desempate lo definió Carlos Moyá con un passing de derecha que se estrelló contra la cinta y se fue cerrando del otro lado. Lo vimos todos: Andy Murray se quedó con la boca abierta, Fabio Fognini se agarró la cabeza y Rafael Nadal levantó los brazos como en Roland Garros, aunque el escenario fuera bien distinto, la cancha de su academia en Manacor, llena de vecinos y de amigos. Eran las dos parejas que tenían que cerrar la tarde y la rompieron.

Lo de esta tarde no fue un partido cualquiera, ni para Nadal ni para el circuito. Fueron 683 días sin que el español pisara una cancha de manera oficial, desde aquella despedida con la Copa Davis en el bolsillo. Esta vez se puso los cortos, se calzó las zapatillas y salió a divertirse, que es lo que había anticipado antes de jugar: "Hoy no vais a ver a un Rafa competitivo, lo de hoy es para disfrutar", tiró el diez veces campeón de Roland Garros.

Una celebración con forma de torneo

La excusa fue el décimo aniversario de la Rafa Nadal Academy, y el formato fue el de una exhibición con todas las letras: ocho jugadores retirados, divididos en dos equipos, siete encuentros de dobles y todo resuelto a través de super tie-breaks. Del lado del mallorquín estuvieron el propio Moyá, Richard Gasquet y David Ferrer. Del lado del británico, Dominic Thiem, Marat Safin y el propio Fognini. Los capitanes se reservaron para el cierre, como en los viejos tiempos.

Nadal participó en tres de los siete cruces. No le hizo falta más para dejar en claro que, aunque se mueve con otra pausa, la mano sigue viva. Después del encuentro habló con la prensa y se mandó una perlita de esas que lo pintan de cuerpo entero: "Algo único por lo mal que me veo, eso sin ninguna duda", dijo entre risas, en un tono que mezcló el autoboicot con la felicidad de estar de vuelta.

  • Nadal disputó tres partidos de dobles en la jornada, todos correspondientes a la serie de su equipo.
  • La definición fue un super tie-break que él y Moyá le ganaron a Murray y Fognini.
  • Participaron, además, Gasquet, Ferrer, Thiem, Safin y el propio Fognini, completando los ocho retirados.
  • La academia cumplió diez años y el festejo se hizo dentro de la cancha, con vecinos y ex compañeros como invitados.
  • El español no jugó ningún partido oficial desde su despedida en la Copa Davis, 683 días atrás.

Diez años, una academia, un pueblo entero

Más allá del resultado, la jornada sirvió para repasar lo que se construyó en una década. Nadal recordó que el proyecto empezó a tomar forma mucho antes de que se cortaran las cintas, y le dedicó un párrafo largo a la gente que lo hizo posible. Es ese Nadal que emociona sin buscarla, el que se para frente al micrófono y, en lugar de hablar de sí mismo, nombra a los que trabajaron con él para que los pibes de su pueblo pudieran tener una cancha donde entrenarse.

Mientras la pelota vuelva a picar en Manacor, el resto del calendario sigue su curso. El fin de semana, claro, el tenis no para: siguen las copas y los circuitos, con el ATP Finals acechando y la Davis armando su nuevo formato. Pero esta vez la foto del día se la lleva el español, con Moyá al lado, con Murray del otro lado de la red y con un pueblo entero mirando desde la tribuna. Lo que se dice un regreso a la altura de las circunstancias.

DB

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