El sueldo inicial bancario ya roza los 2,6 millones de pesos y la paritaria se vuelve a discutir en enero
Tras el ajuste del 1,9% correspondiente a la inflación de septiembre, un empleado que recién se inicia en el sector pasa a percibir 2.626.346,89 pesos brutos mensuales. El acuerdo con la Asociación Bancaria fija la misma mecánica hasta diciembre y reabre la mesa paritaria en la segunda quincena de enero de 2027.
El ingreso de entrada en la banca argentina quedó en 2.626.346,89 pesos brutos mensuales tras el ajuste salarial de septiembre, que la Asociación Bancaria acordó con las cámaras empresarias del sector. El incremento fue del 1,9%, exactamente equivalente a la inflación del período, y se aplicó sobre el salario básico inicial de 2.552.560,34 pesos, al que se suma una participación en las ganancias de 73.786,55 pesos. De ese modo, quien empieza a trabajar en una entidad financiera acaba de cruzar un umbral que lo deja apenas por debajo de los 2,7 millones de pesos brutos, una cifra que todavía genera ruido cuando se la compara con los ingresos de otros rubros del empleo registrado.
Una mecánica que se repite hasta fin de año
El acuerdo paritario sostiene desde hace meses un esquema singular frente a lo que suelen pactar la mayoría de los gremios. En lugar de fijar porcentajes trimestrales o por tramos con valores definidos de antemano, las partes convinieron que cada mes la actualización salarial siga la variación del Índice de Precios al Consumidor. Esa lógica se aplicará también a los haberes de octubre, noviembre y diciembre, y la negociación formal volverá a sentarse en la mesa recién en la segunda quincena de enero de 2027.
Con estos movimientos, los salarios bancarios acumulan en los primeros nueve meses del año una suba del 23,6%, calculada sobre los valores de diciembre de 2025. Se trata de un ritmo que, al menos en el papel, corre a la par del proceso inflacionario y deja al sector con un poder adquisitivo relativamente estable.
El bono de noviembre y la comparación con otros rubros
Como cada año, los trabajadores bancarios recibirán en noviembre el bono anual por el Día del Bancario. El valor mínimo de esa asignación quedó fijado en 2.275.519,25 pesos y deberá abonarse antes del 6 de noviembre, según lo estipulado en la convención colectiva del sector.
La fotografía salarial, sin embargo, dista mucho de ser pareja cuando se la mira desde el conjunto del empleo registrado. Según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino, el salario medio del empleo privado formal creció 1,3% en términos reales en agosto respecto de julio, mientras que el promedio de los principales convenios colectivos avanzó 0,9% en ese mismo mes. En ambos casos, se trató de mejoras que se ubicaron por encima de la inflación.
- Entidades deportivas: 15% de recuperación acumulada desde noviembre de 2023.
- Actividad gráfica: 13,2% de mejora en el mismo período.
- Gastronomía, hotelería y farmacias: 11% en cada rama.
- Textiles: 32% de caída de poder adquisitivo, el peor registro de la comparación.
- Comercio: 18% de pérdida real.
- Promedio del empleo privado formal: apenas 1,2% por encima de noviembre de 2023.
- Promedio de los principales convenios: caída real acumulada del 6,9%.
Esa radiografía deja a las claras que la banca ocupa un lugar singular en el mapa de ingresos del trabajo registrado. Mientras la mayoría de los convenios acumula pérdidas reales de distinto grosor respecto de fines de 2023, los bancarios sostienen su poder de compra gracias a una cláusula de actualización mensual atada al índice de precios. Es un esquema que, del bolsillo a la cuenta sueldo, funciona como un seguro frente a la inflación, aunque no resuelve la pregunta de fondo: cómo converger hacia una recuperación salarial genuina en las ramas que todavía están por debajo del nivel de hace tres años. La respuesta, por ahora, sigue pendiente del lado de la política económica y de la próxima ronda de negociaciones paritarias que el sector financiero reabrirá en enero.
