Grieta en el básquet griego: detienen al presidente de la Federación por arreglo de partidos
Vangelis Liolios cayó junto a cuatro árbitros en una causa que salpica a unas 50 encuentros de la última década. La Policía secuestró 820.000 euros en efectivo en un allanamiento clave.
La Justicia griega golpeó la puerta de la Federación Helénica de Básquetbol (EOK) y se llevó detenida a su máxima autoridad. Vangelis Liolios, presidente del organismo, fue arrestado en el marco de una investigación por presuntos sobornos y manipulación de resultados que ya tiene en la mira a cinco árbitros y mantiene la búsqueda abierta de un sexto implicado, el empresario y exjugador Giorgos Mavraganis, colaborador directo de la Federación.
Te lo cuento de arranque porque la imagen vale más que cualquier explicación: allanaron la sede federativa, la casa de varios jueces y hasta la vivienda de un árbitro en la ciudad de Katerini. Ahí, adentro, según fuentes del expediente, se encontraron 820.000 euros en efectivo. En billetes. En la casa de un réferi. Esa sola postal describe mejor que nada lo que está investigando el fiscal deportivo Apostolis Grammenos.
Una causa que va de la máxima categoría hasta las inferiores
El expediente no se queda en la elite. Abarca alrededor de 50 partidos disputados entre 2016 y 2026, un arco temporal enorme que incluye primera división, divisiones inferiores, torneos juveniles, competencias escolares e incluso un encuentro disputado fuera del territorio griego. Es decir: si la hipótesis de los investigadores se sostiene, la red habría funcionado durante una década completa y en casi todos los escalones del básquet helénico.
- Vangelis Liolios, presidente de la Federación Helénica de Básquetbol.
- Vasiliki Tsaroucha, árbitra con participación en Euroliga.
- Petros Papapetrou, árbitro.
- Ilias Koromilas, árbitro.
- Anastasios Piloidis, árbitro.
- Giorgos Mavraganis, empresario y exjugador, aún prófugo al cierre de la información.
Tsaroucha, la única mujer del grupo, además de quedar a disposición de la Justicia griega fue suspendida preventivamente por la Euroliga de todas sus competencias hasta que concluyan tanto el proceso judicial como la revisión interna del organismo europeo.
Lo que más me llama la atención es cómo arrancó todo. La denuncia no la hizo un rival ni un denunciante anónimo: la presentó en abril de este año el club Maroussi, apuntando directamente contra la conducción de Liolios. A partir de ahí se sumaron ocho testigos, dos de ellos considerados clave porque admitieron haber cobrado coimas en el pasado y decidieron colaborar con la investigación. Sus declaraciones, más el análisis de mensajes y otros elementos secuestrados, son los que armaron el rompecabezas para el fiscal.
Una Federación que intenta no quedar en el aire
Mientras la causa avanza, la EOK convocó a una reunión extraordinaria de su junta directiva. Lo que pueda pasar con el mando deportivo de Liolios y con la continuidad institucional depende de cómo se mueva la Justicia en las próximas semanas. Por ahora, el básquet griego vuelve a quedar expuesto en su peor costado: el de los traps debajo de la tabla.
