La Galperín que todos ya querían: Zulema, la abuela cocainómana y el colectivo teatro
A los 90 años se confirmó el fallecimiento de Zulema Galperín, la actriz que pasó de la administración a la actuación casi de grande y construyó una carrera llena de humor, ficciones de culto y una obra de teatro que se representaba dentro de un bondi por Buenos Aires.
Cuando uno escucha la frase Abuela cocainómana todavía se le dibuja una sonrisa. Y detrás de ese personaje había una mujer que empezó a actuar ya entrada en años, después de décadas firmando papeles en una oficina. Zulema Galperín murió a los 90 años, según confirmó la Asociación Argentina de Actores y Actrices, y lo hizo dejando una carrera tan extensa como atípica para alguien que se subió a un escenario por primera vez casi a los sesenta.
Nacida el 18 de abril de 1936, Galperín se acercó a la actuación durante la década de 1990. En 1997 arrancó su paso por el taller de Entrenamiento Teatral del Teatro Regio y después siguió perfeccionándose en otros espacios de formación. Recién entonces, con más de media vida dedicada al trabajo administrativo, decidió probar suerte en otro rubro. La decisión le cambió los años siguientes.
Un recorrido que combinó ficción, cine y plataformas
En televisión pasó por algunas de las ficciones más recordadas de las últimas décadas. Estuvo en Chiquititas, en Gasoleros, en Poliladron, en Verdad consecuencia, en Primicias, en Epitafios, en Viudas e hijos del rock and roll y en Buenos chicos. También se cruzó con Sebastián Presta en los sketches de Duro de domar, el ciclo que condujo Roberto Pettinato, donde el personaje de la Abuela cocainómana se volvió una marca registrada del humor de los dos.
Su filmografía incluye a cine y la extorsión, Los justos, Eva Perón, Pacto de silencio, Blindado, Los adoptantes y La estrella roja. En plataformas participó de Nada, Envidiosa, El tiempo de las moscas y Gutiérrez is mai neim. Y en 2021 fue parte de Superhéroes y heroínas urban@s, una miniserie que nació de un taller de la Fundación SAGAI, donde compartió el capítulo La página en blanco con María del Carmen Simari y Mirta Calza Citín.
Teatro adentro de un colectivo por la calle
- Fango negro, escrita por José Gabriel Núñez y dirigida por César Sambataro, donde el público funcionaba como pasajero de un bondi que circulaba por Buenos Aires.
- Motivos para levantarse por la mañana, de Germán Akis y Raúl Baroni, que hizo temporada en el Teatro Arlequino.
- Publicidad, teatro y trabajos de gestión administrativa, esos últimos de vida administrativa que marcaron sus primeros 60 años.
Una afiliada histórica de Actores
Afiliada desde 2000 a la Asociación Argentina de Actores y Actrices, Galperín mantuvo su presencia en las actividades de la entidad y hasta último momento. Al despedirla, la Asociación destacó su interés por la formación permanente y su capacidad para reinventarse a una edad en la que la mayoría ya colgó los guantes. Su historia, la de una mujer que pasó de la liquidación de sueldos a actuar en un colectivo teatro, se cuenta sola.
Hasta acá la nota. Eso era todo, amigos.
