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La IA en la escuela: ni summum ni veneno, el truco está en la medida justa

Un relevamiento de PISA en más de 40 países muestra que los alumnos que usaron chatbots con moderación les sacaron ventaja en ciencias. El dato no es menor: ocho de cada diez estudiantes de la OCDE ya probaron estas herramientas para hacer tareas.

Por Matías KriegerTecnología · 14 de septiembre de 2026 · hace 54 min

Volvé a recordar la última vez que le pediste a un chatbot que te explicara algo y cómo, una hora después, seguías ahí, hipnotizado, charlando con un modelo de lenguaje como si fuera un amigo que sabe de todo. Bueno, parece que a los estudiantes les pasa parecido. Y el resultado, según un informe del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA), conocido como PISA, que son las pruebas internacionales que la OCDE les toma a los pibes de 15 años en matemática, lectura y ciencias, depende mucho de cuánto se apoyen en esa muleta digital.

El dato de base es demoledor: el 86% de los estudiantes de los países que integran la OCDE, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, o sea el club de países ricos que se reúne a discutir políticas públicas, recurrió al menos una vez a chatbots de inteligencia artificial (IA) para tareas escolares durante el período analizado. Y uno de cada cinco lo hizo de manera casi cotidiana. O sea: la IA ya no es el futuro de la educación, es el presente, quieran los docentes o no.

El punto justo, ni tanto ni tan poco

Lo interesante es que el rendimiento en ciencias no mejoró cuanto más se usó la herramienta, ni tampoco cuanto menos se la tocó. El análisis muestra una especie de curva con forma de joroba: los que la usaron con moderación, sin convertirla en el primer paso automático de cada tarea, sacaron mejores notas que los que casi nunca la prendieron y que los que la dejaron siempre encendida. La diferencia se notó más en dos usos puntuales: pedirle que resumiera una lectura asignada y usarla como puerta de entrada para investigar un tema nuevo antes de meterse de lleno.

Ahora bien, los que la usaron de manera casi diaria sacaron en promedio peores notas en ciencias que los que directamente no la usaron. Acá aparece el mecanismo que preocupa a los investigadores: a menor capacidad de lectura crítica, más difícil resulta detectar cuándo una respuesta de la IA es incompleta o directamente errónea. Y si uno le delega siempre las tareas de leer, resumir y razonar, pierde práctica justo en las habilidades que necesita para darse cuenta de que la máquina la está embarrando.

“El uso moderado e intencional de la IA para las tareas escolares y el aprendizaje puede estar relacionado positivamente con el rendimiento estudiantil.”Informe PISA de la OCDE

La OCDE traduce la idea con una comparación casera que,spoiler alert, no inventé yo: así como no nos ponemos en forma mirando deporte por televisión, el aprendizaje no surge de consumir contenido, sino del forcejeo cognitivo con material nuevo. La IA puede ser un buen partenaire de práctica, no un reemplazo del entrenamiento. Acá me río de mí mismo porque, mientras escribía esta nota, le pedí a una herramienta que me resumiera un paper y lo único que logré fue perder media hora leyendo otra cosa. Cosas que pasan.

La decadencia viene de antes, no le echemos toda la culpa a la IA

Un dato clave para no caer en la tentación de echarle toda la culpa al chat de turno: el declive en lectura, matemática y ciencias que detecta PISA arrancó en 2003, más de veinte años atrás. O sea, el smartphone ya estaba haciendo de las suyas cuando el smartphone todavía no existía como tal. La IA puede estar amplificando un problema previo, no necesariamente inventándolo.

  • Usá la IA como punto de partida, no como destino: pedile un resumen o un mapa del tema, pero después leé la fuente original.
  • Contrastá siempre: si la respuesta parece demasiado redonda o demasiado limpia, desconfiá y verificá.
  • Delegá tareas mecánicas (resúmenes, glosarios) y reservá el razonamiento para vos: ahí es donde se entrena la cabeza.
  • Si notás que no podés explicar sin la herramienta lo que la herramienta te acaba de explicar, frená: probablemente estés delegando demasiado.
MK
Matías KriegerTecnología

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