La mora familiar cerró agosto en 12,81%: casi se duplicó en un año y concentra presión en los sectores de menores ingresos
El indicador cedió apenas 0,13 puntos frente a julio, pero se mantiene entre los registros más altos de los últimos veinte años. Un relevamiento de la Fundación Pensar muestra que el 26% de quienes tomaron un préstamo lo destinó a comprar alimentos. En supermercados y cadenas de electrodomésticos, el 44,8% de los créditos otorgados ya está en situación irregular.
12,81 por ciento. Ese fue el nivel de mora de las familias en el sistema financiero durante agosto, apenas 0,13 puntos por debajo del 7,94% alcanzado en julio y entre los registros más elevados de los últimos veinte años. La cifra, informada por el Banco Central de la República Argentina, confirma una tendencia que se profundiza desde hace meses: el incumplimiento en el pago de créditos de las familias sigue en niveles excepcionalmente altos.
La comparación interanual expone la magnitud del deterioro. Un año antes, la mora familiar se ubicaba en 6,6%, lo que representa un salto de 6,21 puntos en doce meses, casi el doble. En el segmento de empresas, en tanto, la irregularidad quedó en 3,8%, con una suba mensual de 0,18 puntos. El ratio total del crédito al sector privado cerró en 7,75%, prácticamente sin cambios respecto del 7,73% de julio.
Crédito destinado a consumo básico y mayor presión sobre los hogares de menores ingresos
Un relevamiento de la Fundación Pensar sobre el destino de los préstamos reveló que el 26 por ciento de quienes recurrieron a un financiamiento lo utilizó principalmente para comprar alimentos. El 21% lo hizo para cubrir gastos cotidianos del hogar, el 15% para pagar servicios, impuestos u otras obligaciones y el 14% para cancelar otras deudas. El uso del crédito como herramienta de subsistencia se instaló como pauta dominante en la toma.
La carga recae con más fuerza en los sectores más vulnerables. En la franja de menores ingresos, el atraso en los pagos alcanza al 72% de los casos, mientras que entre los hogares de mayores ingresos el indicador baja al 30%. La brecha, de 42 puntos porcentuales, muestra que la mora dejó de ser un fenómeno transversal y se concentró en los segmentos con menor capacidad de absorción de shocks.
“Se tocó el pico de la mora y nosotros la vemos bajando. Este año no va a bajar sustancialmente. Va a bajar muy de a poco, y va a terminar en un número más alto del que empezó.”Fabián Kon, CEO del Grupo Galicia
En supermercados y electrodomésticos, casi la mitad de los créditos está en mora
El comercio minorista se convirtió en uno de los canales más expuestos al fenómeno. De acuerdo con un análisis de la consultora EcoGo sobre la Central de Deudores del BCRA y estadísticas del INDEC, el 44,8% de los créditos otorgados por supermercados y cadenas de electrodomésticos se encontró en situación irregular en agosto. El número casi duplicó el 23,3% registrado en el mismo mes del año anterior y refleja la presión financiera que recae sobre los compradores de bienes durables en momentos de ingresos ajustados.
Qué le conviene hacer al consumidor
Para quienes atraviesan dificultades con el pago de cuotas, los especialistas recomiendan no dejar de cumplir las obligaciones sin aviso y acercarse a las entidades emisoras antes de que la deuda entre en instancia judicial. Las opciones disponibles incluyen la refinanciación con quita de intereses punitorios, la unificación de vencimientos y, en el caso de quienes tienen múltiples deudas, la consolidación en líneas con menor costo financiero. La Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires realizará un operativo de asesoramiento gratuito este martes en el Club Giuffra, Perú 1243, del barrio de San Telmo, donde se atenderán consultas sobre endeudamiento, morosidad y finanzas personales.
En un escenario con tasas todavía elevadas y mora en máximos históricos, la prioridad para los hogares es ordenar los compromisos existentes y evitar nuevas financiaciones en pesos para consumo básico, ya que terminan alimentando el circuito de deuda de corto plazo. La lectura profesional sugiere que la mejora, según la propia conducción del Grupo Galicia, llegará, pero será lenta y cerrará el año en niveles altos.
