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La Patagonia se queda con la tarifa de gas que la abriga: confirman que no tocará la Zona Fría

Tras un encuentro en Buenos Aires entre el gobernador Rolando Figueroa y los funcionarios Luis Caputo y Diego Santilli, el Gobierno nacional ratificó la continuidad del régimen que abarata el gas en Neuquén y el resto de las provincias del sur. La bonificación seguirá tal como está, lo que evita un aumento extra en las facturas, aunque no congela el resto del cuadro tarifario.

Por Ariel Da SilvaSociedad y vida cotidiana · 15 de septiembre de 2026 · hace 23 h

La mañana en Neuquén se hace corta cuando el termómetro no termina de subir y en la cocina el calefactor sigue encendido como si fuera un integrante más de la familia. Para miles de hogares patagónicos, el gas no es un servicio más: es el aire caliente que pelea contra el frío, el agua caliente del termo, la estufa que prende sola cuando oscurece. Y en ese escenario se inscribe la decisión que tomó forma esta semana en Buenos Aires: la Zona Fría seguirá tal como está, sin recortes ni sorpresas, al menos por ahora.

Lo confirmó el propio gobernador Rolando Figueroa al salir de la reunión que mantuvo con el ministro de Economía, Luis Caputo, y con el vicejefe de Gabinete, Diego Santilli. El jefe provincial sostuvo que quedó ratificado un compromiso nacional para preservar el régimen de Zona Fría en Neuquén y en las demás provincias patagónicas, una herramienta que durante años le rebajó el precio del gas natural a los usuarios residenciales de la región.

Qué es la Zona Fría y por qué pesa tanto

El régimen existe por una razón que no necesita explicación cuando uno vive al sur de los ríos Colorado y Negro: calefaccionar una casa en la Patagonia no es un capricho, es una necesidad que dura buena parte del año. La Zona Fría aplica una bonificación sobre el precio del gas que llega a las facturas de los hogares y que, en algunos casos, también alcanza a comercios y entidades de bien público. La idea es sencilla: compensar a las familias que cargan con un consumo elevado por las bajas temperaturas que se extienden durante meses, desde el otoño hasta bien entrada la primavera.

A la salida del encuentro, el propio Figueroa destacó que la medida pone en pie de igualdad a la Patagonia con el resto de las regiones que ya cuentan con un esquema tarifario diferencial por cuestiones climáticas. En la misma línea se expresó Santilli, quien también ratificó la permanencia de la región dentro del régimen y la continuidad de las condiciones que hoy rigen.

  • Beneficio vigente: las bonificaciones actuales sobre la tarifa de gas se mantienen sin cambios.
  • Sin quita: no habrá un incremento extra derivado de eliminar el régimen.
  • Sin congelamiento: el anuncio no congela el total de la factura, solo preserva el descuento.
  • Alcance: comprende a los hogares de Neuquén y de las provincias patagónicas.
  • Antecedente: el tema ya se había tratado en una reunión previa, el 19 de agosto, entre Figueroa y Santilli.

Marta, vecina del barrio Alta Barda, me lo resumió con la claridad de quien pelea todos los inviernos con las facturas debajo del brazo: acá la estufa no se apaga nunca, y un gas más caro nos complica la mesa familiar. Esta vez, dice, le sacó un peso de encima saber que la Zona Fría no se mueve, aunque aclara que el resto de los servicios siguen picando igual. Cerca de ella, Don Florencio, del barrio Cumelén, eligió otra palabra para describir el anuncio: un alivio. "Mba'e porã", me dijo, y enseguida aclaró que es una expresión del guaraní criollo que se usa acá por los pagos y que significa, más o menos, algo así como "buena cosa". Llegó por las vías del Litoral y se quedó, como tantas otras palabras, en la conversa cotidiana de los barrios neuquinos.

La confirmación llegó después de una serie de gestiones que la provincia viene empujando desde hace semanas. El 19 de agosto, Figueroa ya había mantenido un primer encuentro con Santilli en Buenos Aires, donde había planteado la necesidad de sostener sin modificaciones la reducción del costo del gas para las provincias patagónicas. Esta segunda reunión, con Caputo incluido en la mesa, terminó de sellar la continuidad de un beneficio que, en la práctica, significa que muchas familias verán en su próxima factura el mismo descuento de siempre, sin incrementos extra asociados a la quita del régimen.

El punto fino, vale aclararlo, no es menor: el compromiso comunicado no equivale a un congelamiento general de las facturas de gas. Otras variables del cuadro tarifario pueden seguir actualizándose por fuera de la Zona Fría. Lo que queda firme, según se ratificó, es el corazón del beneficio: la bonificación específica que distingue a la región patagónica y que ayuda a que el invierno, al menos en ese renglón, pese un poco menos en el bolsillo.

En definitiva, para los hogares neuquinos y de toda la Patagonia la señal es clara: el descuento seguirá vigente, los criterios no se tocan y la continuidad del régimen es un hecho. La medida no resuelve, claro, todos los males del tarifario: la térmica sigue siendo cara, la garrafa alternativa sigue siendo un problema y el costo de calefaccionar la casa sigue siendo enorme. Pero, como me dijo Marta mientras miraba la estufa encendida, a veces lo que se busca es que el invierno siguiente no venga peor que el anterior. Y en eso, esta vez, la respuesta llegó.

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Ariel Da SilvaSociedad y vida cotidiana

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