La película de Batman que Affleck casi filma y que Manganiello cuenta como si la hubiéramos visto
Las memorias del actor de Deathstroke rescatan un guion que nunca se rodó: un Batman thriller al estilo Fincher, con Gordon muerto, Batgirl nueva y un duelo callejero calcado del videojuego Arkham Origins.
Te imaginarías entrando a una librería del centro, pedir el libro de tapa dura de Joe Manganiello y que de repente te estuviera contando una película entera que nunca existió. Eso es lo que pasa con Bloodlines: A Memoir, las memorias del actor que durante un puñado de años fue el villano más esperado del universo DC. El capítulo que más ruido hace es el de la película de Batman que Ben Affleck quería escribir, dirigir y protagonizar, y que se quedó en el papel. Manganiello la cuenta con la precisión de alguien que tuvo el guion en la mano y la frustración de saber que nunca se filmó.
Lo que se sabe hasta ahora es gracias a las memorias y a lo que el propio actor dejó trascender. Affleck concibió la historia como una suerte de thriller de superhéroes a lo David Fincher. Deathstroke, el personaje que Manganiello había sido anunciado a interpretar, iba detrás de Batman convencido de que el Caballero Oscuro había matado a su hijo. La persecución lo llevaba a meterse en la Baticueva, a secuestrar a Alfred y a dejar tendido en el piso al comisionado Jim Gordon, en una de esas decisiones dramáticas que cambian el tono de una saga entera.
Batgirl nueva y un duelo pensado como una cinemática
El guion, según lo que Manganiello reconstruye en el libro, reservaba un par de golpes fuertes más. Estaba prevista la llegada de una Batgirl distinta a las que ya conocíamos, que se sumaba a Batman para enfrentar a Deathstroke en una pelea que dejaba a los dos héroes al borde de la muerte. Y después, ya sobre el final, una pelea mano a mano entre Batman y Slade Wilson por las calles de Gotham. Esa secuencia, dice el actor, Affleck se la imaginó directamente como un calco de la cinemática de apertura de Batman: Arkham Origins, el videojuego de 2013 cuya intro había dirigido Tim Miller, el mismo Tim Miller que después se pondría al frente de Deadpool.
“Manganiello cuenta que Affleck le confirmó que quería usar como referencia directa la cinemática del juego, con esa estética de nieve y golpes pesados.”según lo relatado por el actor en Bloodlines: A Memoir
- Trama pensada como un thriller psicológico al estilo de The Game, de David Fincher.
- Deathstroke como motor de la historia, convencido de que Batman mató a su hijo.
- Muerte del comisionado Jim Gordon a manos de Slade Wilson.
- Secuestro de Alfred Pennyworth dentro de la propia Baticueva.
- Incorporación de una nueva Batgirl que se alía con Batman.
- Pelea final entre Batman y Deathstroke en las calles de Gotham inspirada en la cinemática de Batman: Arkham Origins.
Lo que más llama la atención, y eso se nota al leer las memorias, es la cantidad de fichas que ya estaban sobre la mesa. Affleck no estaba improvisando: tenía una idea de película, un tono, un villano y hasta una referencia visual concreta. Cuando el proyecto se cayó, el personaje de Deathstroke terminó recolocado en otros planes y el Batman del nuevo DC terminó en manos de Matt Reeves, primero con Robert Pattinson en 2022 y después en The Batman Part II. Del otro lado, James Gunn y Peter Safran ya vienen moviendo sus propias piezas con The Brave and the Bold, una apuesta que promete una versión bastante más familiar del Caballero Oscuro.
Te quedás con la sensación de que Manganiello no está haciendo marketing de su libro, sino despidiéndose de una película que le había cambiado la agenda. Cada vez que lo entrevistaron en estos últimos meses repitió casi lo mismo: que era el mejor guion que había leído en su vida. Mientras tanto, la próxima fecha confirmada en la que se puede seguir todo esto de cerca es la gira de presentación de Bloodlines: A Memoir, que el actor arranca por Estados Unidos en las próximas semanas antes de pasar por Londres y Toronto, y que en la Argentina todavía no tiene parada confirmada.
