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Sábado, 17 de octubre de 2026
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La semana en Neuquén se va a nubarrones: el domingo llega con todo

La capital neuquina transita jornadas de cielo cerrado, temperaturas que no pasan de los 20 grados y un fin de semana donde la lluvia y las tormentas eléctricas prometen complicar los planes al aire libre.

Por Ariel Da SilvaSociedad y vida cotidiana · · hace 2 d
La semana en Neuquén se va a nubarrones: el domingo llega con todo

Le cuento porque a mí me gusta empezar por la vereda, por lo que se ve cuando uno sale a comprar el pan: esta semana Neuquén amanece con ese cielo plomizo que ya se está volviendo costumbre, una masa de nubes bajas que tapa el río y deja la ciudad con esa luz gris que más de un porteño del Alto confunde con Buenos Aires. El mercurio no trepa más allá de los 20 grados, la humedad se siente en la cara apenas uno pisa la calle y, salvo un par de horas de respiro, el panorama pide paraguas y paciencia.

Miércoles y jueves: máximas tibias y viento en aumento

El miércoles arranca con cielo mayormente cubierto, una máxima que se queda en 20 grados y un viento del sureste que sopla a unos 14 kilómetros por hora, casi una caricia. Cuando cae la tarde, el termómetro baja hasta los 8 grados y el viento rota al este con ráfagas que pueden llegar a los 23. El jueves, para no ser menos, repite el mismo techo térmico, los 20 grados de máxima, y mantiene el cielo tapado de nubes, mientras los vientos del este van tomando fuerza con el correr de las horas; de madrugada las ráfagas ya se animan a trepar a 33 kilómetros por hora. Ahí nomás, en la esquina de siempre, me crucé con Don Esteban, del Rincón de los Faroles, que me dijo mientras se acomodaba el gorro: "Mire, yo ya ni miro el cielo, miro la pared de la cocina: si está gris, llevo camperón. Y esta semana la tengo gris hace rato".

El viernes, ya en el tramo final de la semana laboral, afloja apenas un grado y la máxima se instala en 18. El viento, ahora del noreste, sopla a 25 durante el día y se refuerza con ganas hacia la noche, con ráfagas que se estiran hasta los 43 bajo un cielo que sigue completamente cubierto. Por eso, para quienes tengan que salir a hacer trámites o dar una vuelta, las mañanas de miércoles y jueves siguen siendo el momento más amigable, antes de que el viento se haga el dueño de la calle.

Sábado de lloviznas, domingo de tormenta

El cambio de verdad, el que mueve los planes, llega con el fin de semana. El sábado aparecen lluvias débiles y dispersas, una máxima que sube un poquito hasta los 22 grados y vientos del noreste que en ráfagas pueden alcanzar los 40 kilómetros por hora. De madrugada el cielo se vuelve inestable y parcialmente nublado, con una mínima de 7 grados y ráfagas que suben hasta los 46. Nada grave todavía, pero ya es un aviso de lo que viene.

El domingo es el pico de la semana: tormentas eléctricas, lluvias y chaparrones durante el día, con una máxima de 23 grados y vientos del noreste a 27, en un combo que a esta altura ya parece el menú completo del mal tiempo. La noche no afloja, las precipitaciones siguen, localmente fuertes, la mínima baja a 8 grados y las ráfagas se estiran hasta los 48. Quien tenga asado planeado, picnic en el parque o cualquier actividad al aire libre, conviene tener un techo de repisa. En criollo, y sin ánimo de ofender a nadie, el domingo es un día para quedarse en casa con un buen mate y mirar cómo el agua golpea la ventana, mientras uno piensa en lo que decía mi abuela chaqueña, que repetía esa frase que ahora sé que es guaraní: "yvytu oúta" (viene viento), y vaya si viene.

Qué tener en cuenta antes de salir

  • Miércoles y jueves, las más amigables para actividades al aire libre, sobre todo por la mañana antes de que el viento se refuerce.
  • Viernes con cielo totalmente cubierto, máxima de 18°C y ráfagas de hasta 43 km/h hacia la noche: mejor no dejar nada suelto en balcones o techos.
  • Sábado con lluvias débiles y dispersas, máxima de 22°C y ráfagas de hasta 46 km/h de madrugada.
  • Domingo con tormentas eléctricas, chaparrones y ráfagas de hasta 48 km/h: el día para quedarse bajo techo y revisar desagües y canaletas.
  • En todo el período, las mínimas rondan los 7 y 8 grados, así que el abrigo va de ley, sobre todo de noche y de madrugada.

Le voy a ser sincero: a mí estas semanas grises me dan una tranquilidad que el pleno sol no me da. Es como si la ciudad bajara un cambio, se metiera para adentro, y la calle quedara en pausa. Por eso, mientras la lluvia no se vuelva un problema serio, yo prefiero mirarla desde la ventana, con la pava sonando y un buen libro al lado. El domingo, si se cumple lo que promete el pronóstico, va a ser de esos días para escuchar el agua caer y dejarse estar, que a veces hace bien.

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Ariel Da SilvaSociedad y vida cotidiana

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