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Domingo, 18 de octubre de 2026
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La sopa de coliflor en trozos que revive la cuchara en la mesa

Una variante que prescinde del paso por la licuadora, conserva los ramilletes enteros y suma pimentón dulce al caldo: la preparación lleva apenas quince minutos de cocción y admite desde pan tostado hasta garbanzos especiados como acompañamiento.

Por Luciana FerreiraTurismo · · hace 1 h
La sopa de coliflor en trozos que revive la cuchara en la mesa

La versión troceada de la sopa de coliflor parte de una decisión opuesta a la de la crema clásica: no procesar la verdura. En lugar del resultado liso y uniforme que entrega la licuadora, los ramilletes se cocinan enteros o en porciones generosas, de manera que cada cucharada conserva una textura propia y el caldo penetra la coliflor sin diluirla ni reducirla a puré. El resultado, explican quienes la preparan, es un plato con más cuerpo y una presencia distinta en la mesa.

Una cocción breve y aromática

La preparación arranca con el picado de la cebolla en cubos pequeños y la separación de los ramilletes, una vez retiradas las hojas externas. En una olla a fuego medio, la cebolla se dora en aceite de oliva hasta quedar transparente; en ese punto se incorpora sal, pimienta y pimentón dulce, que se tuesta unos segundos antes de sumar la coliflor. Tras un par de minutos de rehogado, se añade caldo de verduras sin llegar a cubrir por completo la verdura, y la cocción se prolonga durante aproximadamente quince minutos.

El procedimiento deliberadamente prescinde de espesantes y de crema, y deja como protagonista un caldo aromatizado por el pimentón. A esa lógica responde también la elección de no triturar nada: la fibra y la vitamina C propias de la coliflor se mantienen en su forma original, lo que vuelve a la preparación especialmente para los meses de bajas temperaturas, cuando se priorizan platos de cuchara reconfortantes.

Acompañamientos para un plato más completo

  • Rebanadas de pan de masa madre tostado con ajo y aceite de oliva, la opción más directa.
  • Garbanzos con especias para sumar proteína vegetal y un contraste crujiente.
  • Una preparación a base de frutos secos y levadura nutricional, esparcida por encima a modo de queso vegetal rallado.

Desde lo práctico, la receta no exige equipamiento especial ni ingredientes difíciles de conseguir en cualquier mercado. Los tiempos son cortos y el procedimiento se desarrolla de forma lineal, lo que la vuelve apta tanto para una comida cotidiana como para cocinar en cantidad y guardar en la heladera durante varios días.

LF

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