La última noche de Die Toten Hosen en Buenos Aires: así se despidió un quinteto que fue parte de la banda sonora de varias generaciones
El Movistar Arena de Villa Crespo fue el cierre de una gira que repasó más de tres décadas de vínculo con el público argentino. Hubo 33 canciones, invitados locales y un Estadio colmado que despidió a los alemanes con la certeza de que los vuelva a ver arriba de un escenario porteño.
Te lo cuento así, en primera persona, porque estuve ahí y todavía me dura el eco en la cabeza. Cuando el Movistar Arena de Villa Crespo apagó las luces y sonó ese riff inicial que abre tantos recitales de punk-rock, la fila que rodeaba la cancha ya era una conversación interminable: gente que vio a Die Toten Hosen en el Halley de Congreso en 1992, padres que llevaron a sus hijos y hasta algún que otro sobreviviente de aquella tocada en San Telmo de 2015, cuando la banda se plantó en medio de la calle y armó un mini festival inesperado. El sábado, en cambio, todo pasó bajo techo, con dos horas de música y la sensación de que era la última vez.
Un show construido sobre 35 años de historia
Die Toten Hosen llegó por primera vez al país en 1992, cuando se presentó en la discoteca Halley junto a Pilsen, la banda que Enrique Chalar, Pil, había formado tras la separación de Los Violadores. Desde entonces acumularon más de quince visitas: hubo un recital compartido con Iggy Pop y los Ramones en 1996, una fecha en pleno San Telmo en 2015 y un vínculo que los fue convirtiendo, sin hacer ruido, en uno de los grupos extranjeros con mayor arraigo en la Argentina, una línea que, por distintos motivos, también ocupan los Rolling Stones, Guns N Roses y los propios Ramones.
El setlist: 33 canciones y dos bises para repasar tres décadas
La lista incluyó 33 temas con dos bises. Sonaron Donde las águilas se atreven, 1,2 ultraviolento, Represión y Ya no sos igual, además de Bonnie & Clyde y Hier Kommt Alex, una de las piezas más cantadas por el público porteño, que la gritó como si fuera propia. También hubo lugar para Reisefieber, del álbum debut de la banda, y para una versión de Should I Stay or Should I Go que funcionó como puente generacional con los Ramones, una de las bandas que más admiran los alemanes. El cierre llegó con Youll Never Walk Alone, el himno que suelen guardar para el final y que en Buenos Aires sonó como una despedida en serio: el estadio entero de pie, cantando con los ojos húmedos y los puños en alto.
Los invitados: la noche más argentina de la gira
Los invitados locales fueron parte central de la velada. Ciro Pertussi y Luciano Scaglione, de Attaque 77, compartieron escenario con la banda en uno de los momentos más festejados de la noche, lo mismo que Sergio Gramática, de Los Violadores, y Mosca Velázquez, líder de 2 Minutos, con quien el cantante Dave Campino recorrió el escenario durante uno de los temas. Ver a Gramática y a Velázquez cantando a dúo con los alemanes fue una imagen que condensó todo el vínculo: el punk-rock argentino y el alemán, trenzados en una misma canción, ante un público que se sabía cada estrofa.
La gira y la despedida
Antes del cierre porteño, el grupo había pasado por Tandil y Rosario, también con entradas agotadas. La gira se pensó desde el primer momento como un adiós: no hubo anuncio de fechas futuras en la Argentina, y la sensación que dejó el show es que volverá a pasar. El público lo entendió así y respondió como se responde cuando alguien que se quiere se va: cantando de memoria, saltando, abrazándose con desconocidos y despidiendo con un aplauso largo a un quinteto que, durante casi 35 años, fue parte de la banda sonora de varias generaciones de argentinos.
- 1992: primera visita, en la discoteca Halley, junto a Pilsen, la banda de Pil Chalar post Los Violadores.
- 1996: recital compartido con Iggy Pop y los Ramones.
- 2015: tocada improvisada en pleno San Telmo.
- 2024: cierre de la última gira con shows agotados en Tandil, Rosario y Buenos Aires.
La pregunta que dejó la noche
Antes de irme del estadio, mientras la gente se desparramaba por Villa Crespo y todavía se escuchaban coros lejanos cantando Hier Kommt Alex, me quedó dando vueltas una pregunta que vale la pena dejar planteada: ¿qué show extranjero recordás como el más significativo que viste en vivo? Yo, mientras caminaba hacia el colectivo, ya tenía el mío en la cabeza. Y, honestamente, sospecho que varios de los que estaban ahí anoche van a decir lo mismo que yo: este.
