LeBron volvió a sentirse local: el Rey cerró un alley-oop con Maxey y la cancha se rindió a sus pies
Philadelphia perdió 125-120 ante Boston en un encuentro de pretemporada, pero la noche la ganó el aleta de 41 años, que sumó ocho puntos, ocho rebotes y siete en casi 25 minutos. El debut oficial será el martes en el Madison Square Garden.
Lo vimos todos: Tyrese Maxey tomó la pelota en mitad de cancha, la lanzó al aire con esa muñeca que parece un resorte y LeBron James, a sus 41 tacos, cortó hacia el aro como si tuviera 25 para terminar la volcada. El Xfinity Mobile Arena explotó. Casi 20 mil personas paradas, brazos arriba, y un Rey que volvió a sentirse local en una ciudad que todavía lo estaba descifrando.
Philadelphia cayó 125-120 ante Boston Celtics en un amistoso de pretemporada, pero la derrota quedó en un segundo plano. Lo que quedó flotando en el aire de Filadelfia fue la imagen del cuatro veces MVP cerrando un alley-oop con la misma facilidad con la que firma autógrafos: una sonrisa, dos pasitos, y a cobrar.
Los números del debut
- 8 puntos (4 de 9 en tiros de campo)
- 8 rebotes
- 7 asistencias
- Casi 25 minutos en cancha
- 24.ª temporada en la NBA, marca inédita en la liga
Las estadísticas fueron discretas para su estándar, claro. Pero el moreno no vino a hacer números en la previa: vino a probar combinaciones con Maxey, a aceitar motores con un plantel nuevo y a mostrar que el cuerpo todavía le responde. "Esta es una conexión que tenemos. Algunas de las mejores cosas para nosotros ofensivamente van a estar vinculadas con subir la cancha", tiró LeBron después del partido, todavía con la frente transpirada.
“Llevamos un par de semanas y todavía estamos trabajando en nuestro ritmo, trabajando en nuestros detalles. No va a ser perfecto. Obviamente, apenas nos estamos juntando. Pero tenemos algunas cosas sobre las que podemos construir.”LeBron James
Ahora, lo que viene pinta a película: el debut oficial de la temporada será el martes a las 20 hora argentina, nada menos que en el Madison Square Garden frente a los Knicks, en la noche en que Nueva York levanta el trofeo de campeón. Después, el jueves a las 20 también, primer partido como local en la regular, contra Cleveland, la franquicia con la que el moreno ganó el anillo en 2016. Un fixture que parece escrito por un guionista con mala intención.
Yo te digo lo que vi: un tipo de 41 años volando, conectando con un base de 25 y haciendo que una ciudad que lo miraba con recelo termine de pie aplaudiéndolo. Falta mucho, claro. Falta ritmo, falta química, falta saber cuánto le queda de elite a este cuerpo que ya desafió todas las leyes del tiempo. Pero si esta es la pretemporada, imaginen lo que puede venir.
