Levinton volvió a Es mi sueño, habló con la prensa y dejó la denuncia en manos de sus abogados
El líder de Turf se reintegró a las grabaciones del concurso de Guido Kaczka tras una ausencia programada por agenda. Antes de entrar al estudio, se detuvo a charlar con los movileros, agradeció el cariño de la gente y calificó la acusación en su contra como una pesadilla que siguen sus letrados.
La verdad es que la escena fue de esas que a mí, como cronista, me gustan: el estudio todavía a media luz, los técnicos acomodando cámaras, un grupito de fans apostados en la verja con un cartel improvisado y Joaquín Levinton llegando con paso tranquilo, saludando uno por uno antes de cruzar la puerta. Esa imagen, más que cualquier comunicado, terminó de despejar las dudas sobre su continuidad en Es mi sueño, el concurso de canto que conduce Guido Kaczka. El músico de Turf se reincorporó a las grabaciones después de una ausencia que estaba prevista por compromisos laborales previos y que, por estos días, se había mezclado con otra cuestión bien distinta.
Lo concreto es esto: Levinton mantuvo en todo momento su lugar en el jurado. La falta de estos últimos días respondió a una cuestión de agenda, no a una decisión del programa. Su regreso, entonces, no fue un volver a empezar sino un volver a sentarse en la silla que ocupa desde el arranque del ciclo.
Lo que dijo antes de entrar al estudio
“Me encanta volver a trabajar. Me encanta hacer lo que hago.”Joaquín Levinton
En la charla previa con la prensa, el cantante puso el acento en el oficio y en el público. Contó que lleva casi treinta años en la música con la misma idea de base: alegrarle el día a quien lo va a ver. Esa misma intención, dijo, es la que trata de trasladar al formato televisivo. Y, como no podía ser de otra manera, hubo lugar para el agradecimiento: cada vez que sale a la calle y alguien le hace sentir su apoyo, lo valora. Se lo nota, en el tono y en los gestos, genuinamente conmovido por ese ida y vuelta con la gente.
“Acá todos me apoyan, todos me quieren y no hay mucho más que decir.”Joaquín Levinton
Le preguntaron si había hablado con Kaczka antes de volver y la respuesta fue corta y derecha: sí. También aseguró sentirse acompañado por el equipo detrás de cámara, una señal de que, puertas adentro, el clima no se cortó en ningún momento.
La denuncia, fuera del micrófono
El tema que sobrevuela todo lo demás apareció, pero sin extenderse. Levinton calificó lo que atraviesa como una pesadilla y aclaró que el seguimiento del caso lo llevan sus abogados, en privado. Cuando se le propuso una entrevista individual para ampliar, fue claro: la acusación es muy seria y, justamente por eso, merece seriedad. Es decir, el off the record y el estudio de grabación quedaron como los escenarios donde eligió moverse en esta jornada.
Vale recordar que, en un descargo anterior, el cantante había negado haber tenido una relación de pareja con la denunciante y había enmarcado el vínculo como algo breve. Esa postura, ratificada ahora sin entrar en detalles nuevos, convive con la decisión profesional de seguir cumpliendo con el compromiso asumido en el programa.
Cómo se vivió en vivo y qué viene
Adentro, el estudio se acomodó rápido. Los participantes que esperaban su turno lo recibieron con un aplauso largo, de los que en la televisión se escuchan tibios y en la tribuna son otra cosa: palmadas, alguna que otra voz que lo nombra, el rumor de la batería del final. Levinton tomó su lugar en el jurado, intercambió un par de sonrisas con sus compañeros y se puso a trabajar como si la función no se hubiera detenido nunca. Esa normalidad, buscada o no, también es un mensaje.
Lo que viene es simple y, para los que seguimos el ciclo, una buena noticia: la próxima fecha de grabación ya está en el horizonte y Levinton forma parte de la formación estable de jurados. Mientras tanto, queda flotando la pregunta del público, esa que uno se hace en la fila o en el chat de la familia después del programa: qué se espera de un músico con tres décadas de carrera cuando se sienta a evaluar a alguien que recién empieza. Por lo que se vio este regreso, la respuesta la va a ir dando con las mismas herramientas de siempre: oído, oficio y una buena cuota de cariño por el escenario.
