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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Milán cerró la semana de la moda con brillos, aberturas y un regreso a la sensualidad de los años setenta

Las pasarelas italianas mostraron las apuestas para la primavera-verano 2027, con faldas protagonistas, lencería a la vista y cambios en los equipos creativos de varias casas históricas.

Por Ariel Da SilvaSociedad y vida cotidiana · · hace 7 d
Milán cerró la semana de la moda con brillos, aberturas y un regreso a la sensualidad de los años setenta

La semana arrancó con un calor espeso sobre la vereda lombarda, esa humedad que se pega a la campera liviana y te hace buscar sombra bajo los toldos. Pero adentro de los salones, sobre las pasarelas milanesas, lo que se cocinaba era otra cosa: brillo, abertura, piel asomando entre encajes y una nostalgia deliberada por los años en que la moda se animaba a mostrar de más. Las grandes casas italianas presentaron sus apuestas para la primavera-verano 2027 y el resultado fue un mapa ecléctico, donde convivieron la experimentación más arriesgada con el regreso triunfal al maximalismo.

Faldas con aberturas, lencería y lentejuelas

Prada abrió el juego con la falda como gran protagonista, según despachos de agencias internacionales. La dupla creativa de Miuccia Prada y Raf Simons trabajó sobre siluetas plisadas y rectas, y se permitió el lujo de sumar grandes aberturas, estampados florales, lazos, lentejuelas y apliques de joyería. La idea fue clara: convertir una prenda clásica en territorio de exploración.

Fendi fue por otro lado y apostó a la sensualidad sin vueltas. Transparencias, encajes y piezas que parecían lingerie se adueñaron de la pasarela, en una propuesta que recuperó la estética de los años setenta y rindió homenaje a Raffaella Carrà, esa italiana que supo mezclar diversión y descaro como pocas.

  • Marni combinó parkas con sandalias, lunares con rayas y suéteres amplios con pantalones de cuero, bajo la dirección de Meryll Rogge.
  • Roberto Cavalli volvió al espíritu de los dos mil con estampados animales, denim de tiro bajo y transparencias.
  • Gucci presentó su segunda colección con Demna al frente, con sastrería entallada, referencias ecuestres y faldas de corte noventero.
  • Dolce & Gabbana se inspiró en los guardarropas de las grandes familias sicilianas: encajes, leopardo, bordados y joyas de herencia.
  • Armani cerró con vestidos fluidos en blanco y negro, cristales, lentejuelas y una bola disco iluminando la pasarela.

Debuts, despedidas y un aire de cambio

La semana no fue solo pasarela: también hubo movimientos en los escritorios creativos. Glenn Martens presentó su última colección para Diesel tras cinco años al frente de la marca, mientras que Simone Rizzo y Loris Messina debutaron en Moschino con una propuesta que recuperó el humor y la irreverencia asociados a la firma. Son señales de una industria en movimiento, donde las casas históricas reconfiguran sus equipos para pensar el futuro.

En el cierre, ya con la bola disco girando sobre la pasarela de Armani, quedaba flotando una imagen: la de una moda italiana que no renuncia a su elegancia pero que se permite, otra vez, asomarse. Como en los mejores veranos del Río de la Plata, cuando el río baja calmo y la noche se llena de cuerpos sueltos. Ahí estaba el brillo, ahí estaba la piel, ahí estaba la historia volviendo a empezar.

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Ariel Da SilvaSociedad y vida cotidiana

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