Neuquén arrancó con helada y se despide del lunes con 21 grados y viento que golpea al final
La capital neuquina pasó de una sensación térmica bajo cero a una tarde templada y cielo despejado, pero la noche vuelve a complicarse con ráfagas fuertes del sudeste y un marcado descenso de temperatura.
A veces el día neuquino arranca de una manera y termina como si fuera otro, y lo del lunes fue un buen ejemplo de eso que los viejos del barrio llaman la montaña rusa del clima patagónico. Yo salí temprano y la verdad es que el aire te pegaba en la cara como un cachetazo, con esa sensación térmica bajo cero que se sintió fuerte en las primeras horas, sobre todo en las veredas todavía sin sol de la zona céntrica, donde el frío se acumula como si nadie lo quisiera espantar.
Pasadas las ocho de la mañana, la térmica se ubicaba en -1 grado y el termómetro mostraba una de las madrugadas más frías de lo que va de la temporada en la capital, según los registros que difunde la Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas (AIC). Es de esas jornadas en las que uno camina apurado, con las manos en los bolsillos y el aliento hecho nubecita, mientras la ciudad todavía duerme la siesta de la noche anterior.
Del hielo del amanecer al sol de la siesta
Con el correr de las horas el panorama fue cambiando de a poco, como cuando uno abre despacio la persiana y deja entrar la luz. El cielo despejado permitió que la temperatura se recuperara rápido y la AIC prevé que durante la tarde el mercurio trepe hasta los 21 grados, con viento del sudoeste que soplará moderado, alrededor de los 25 kilómetros por hora. Esa amplitud térmica, que pasa de bajo cero a más de veinte grados en cuestión de horas, es una de las marcas registradas del invierno neuquino y obliga a andar con el abrigo en la mano, poniéndoselo y sacándoselo según lo que dicte cada esquina.
"Acá en el barrio Confluencia uno ya sabe que a la mañana va a estar con campera gruesa y a la tarde termina almorzando en remera en el patio", me dijo entre risas Daniel, vecino del lugar, mientras esperaba el colectivo con el cuello levantado. Esa es la síntesis más clara de cómo se vive un día así: la misma campera que a las ocho sirve para protegerse del hielo, a las tres estorba y queda colgada del brazo.
La noche se complica con ráfagas del sudeste
El alivio de la tarde tiene fecha de vencimiento, y la noche del lunes promete volver a complicar las cosas en Neuquén capital. Hacia el final del día el cielo pasará a estar parcialmente nublado y el viento rotará al sudeste, con ráfagas que según la AIC podrían llegar hasta los 58 kilómetros por hora, suficiente como para hacer crujir las persianas y obligar a asegurar macetas y toldos en los balcones. La temperatura, otra vez en baja, se acercará al grado sobre cero, así que salir después del atardecer va a requerir volver a ponerse ese abrigo que uno había dejado colgando horas antes.
El norte y la cordillera, con perfiles distintos
En el interior de la provincia el contraste es todavía más marcado y el termómetro cuenta historias bien diferentes. En Chos Malal la máxima apenas llegará a los 4 grados y la mínima se moverá cerca de los 3 grados, con nubosidad sostenida y alta probabilidad de nevadas en distintos momentos del día, un escenario exigente para quienes viven o circulan por el norte neuquino. Más al sur, en la zona cordillerana, San Martín de los Andes tendrá una jornada algo más amable, con una máxima de 13 grados y una mínima de 0 grados, vientos leves y sin precipitaciones a la vista, aunque con frío firme durante la mañana y la noche. Mientras tanto, Zapala y las localidades del centro provincial seguirán el patrón general de la jornada: arranque bajo cero y una recuperación hasta los 19 grados por la tarde, con vientos calmos que van a hacer que la mejora se sienta un poco más llevadera en la calle.
“A la mañana vas con bufanda y a la tarde terminás comiendo afuera con los chicos, así es Neuquén en invierno.”Daniel, vecino de Confluencia
