Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Vida ›
Vida /

Neuquén se prepara para una semana entera bajo el agua: rige un alerta amarillo por tormentas que se extiende hasta el viernes

El Servicio Meteorológico Nacional emitió un aviso que abarca buena parte del territorio provincial, con acumulados que podrían pasar los 20 milímetros y granizo ocasional. La nota, escrita con olor a vereda mojada y a cielo plomizo sobre el río.

Por Ariel Da SilvaSociedad y vida cotidiana · · hace 5 d
Neuquén se prepara para una semana entera bajo el agua: rige un alerta amarillo por tormentas que se extiende hasta el viernes

Hay una mañana tibia en la ciudad de Neuquén que ya empieza a prepararse para lo que viene. El cielo está tapado, casi no se ve el río desde la costanera, y ese olor a lluvia que los vecinos de Confluencia conocen bien empieza a meterse en la ropa de todos. Es que el Servicio Meteorológico Nacional activó desde las 5.41 del domingo un alerta amarillo por tormenta que va a pegar fuerte durante varias jornadas seguidas en buena parte de la provincia, con acumulados importantes y un cronograma que se extiende, como mínimo, hasta el viernes a la mañana.

La advertencia es amplia y golpea de lleno al corazón de Neuquén. El organismo incluyó dentro del área de riesgo a la región de la Confluencia, al este y oeste de Añelo, al este de Pehuenches, a Picún Leufú, al este de Loncopué, al este de Picunches, al este de Ñorquín, al sur de Chos Malal y al sur de Minas. Más al sur, el aviso abarca Catán Lil, Collón Curá, Zapala y las zonas bajas de Aluminé, Huiliches y Lácar, lo que deja a prácticamente todo el territorio provincial mirando al cielo con cierta preocupación.

Un lunes con cielo cargado y temperaturas que se quedan cortas

El lunes arrancó con una mínima de 11 grados y una máxima que apenas llegará a los 17, con cielo cubierto y algunos chaparrones tímidos en la zona de los valles. Pero la historia cambia hacia la tarde, cuando se esperan tormentas de intensidad variable, lluvias abundantes en períodos cortos, granizo ocasional y ráfagas de viento que pueden alcanzar los 35 kilómetros por hora. Para cuando el sol empiece a aflojar, el agua ya habrá hecho de las suyas.

“Acá en el barrio Confluencia uno mira la mañana y ya sabe que se viene bravo, con este calor pegajoso y el cielo así de oscuro. El aviso nos agarró con los patios todavía con cosas de la última tormenta.”Jorge, vecino del barrio Confluencia

Los acumulados previstos se ubicarían entre los 10 y los 20 milímetros, aunque en puntos específicos el registro podría superar esos valores. El organismo aclaró que el nivel amarillo de la escala implica fenómenos meteorológicos con capacidad de causar daños y riesgo de interrupción momentánea de las actividades cotidianas. No es un alerta rojo, pero tampoco es un día cualquiera: alcanza para complicar el tránsito, anegar calles bajas y dejar varios tendidos eléctricos mirando al cielo.

Una semana larga bajo el agua

El problema no termina el lunes. De acuerdo al pronóstico extendido, las precipitaciones no van a ceder hasta el viernes por la mañana, con temperaturas que se mantendrán similares a lo largo de la semana y algunas mejoras temporarias entre sistema y sistema. El martes, por ahora, no figura con alerta activa, con una mínima prevista de 12 grados, aunque eso no garantiza que el agua se vaya del todo.

Mientras la tormenta se acomoda sobre Neuquén, vale recordar que el pronóstico trimestral elaborado por el organismo a fines de septiembre ya anticipaba para el noroeste patagónico una mayor probabilidad de lluvias por encima de lo habitual durante el trimestre octubre-diciembre. Esa misma lectura ubicaba a la región dentro de un área con temperaturas medias dentro de los valores normales para la época. El organismo, en guaraní eso bien lo sabe cualquiera que haya aguantado una sudestada, es lo que llaman dentro de la cultura del trabajo cotidiano, esa constancia paciente de observar, medir y volver a observar: los pronósticos trimestrales son promedios generales y no sirven para definir cómo se van a distribuir las lluvias semana a semana, por lo que el seguimiento de los avisos diarios sigue siendo la herramienta principal para moverse sin sorpresas.

Mientras tanto, en la vera del río Limay, las familias neuquinas van guardando las reposeras que todavía sobrevivían al calor de octubre y empiezan a chequear los desagües de las casas. La semana pinta para quedarse más de un mediodía adentro, con la pava siempre lista y la mirada puesta en ese cielo plomizo que no tiene apuro. El viernes, si todo sale como está previsto, recién volveremos a ver un poco más de cielo que de nubes; mientras tanto, paciencia, paraguas a mano y a bancarse la lluvia, porque cuando Neuquén se pone brava, no hay apuro que la detenga.

AD
Ariel Da SilvaSociedad y vida cotidiana

Te puede interesar