Rincón de los Sauces bajo el agua: medio centenar de familias atendidas y la Ruta 8 todavía sin habilitar
Las lluvias que no aflojan dejaron calles anegadas, viviendas con agua adentro y caminos vecinales intransitables. Defensa Civil ya pasó las cincuenta asistencias domiciliarias, Desarrollo Social reparte leña y nylon, y las autoridades insisten con un pedido simple: no salir a la ruta sin consultar antes cómo están los caminos.
Arrancó la mañana con esa humedad pesada que se te pega a la ropa apenas ponés un pie en la vereda, y uno ya sabe, antes de mirar el celular, que Rincón de los Sauces amaneció otra vez bajo el agua. La calle de tierra de la casa de Marta, en el barrio Central, terminaba convertida en un arroyo colorado que se llevaba los zapatos si uno se descuidaba. Mirá, yo llevo cuarenta años en este pueblo y un temporal así no me acordaba, me dijo ella, mientras acomodaba un balde debajo de la gotera del techo. Esa imagen, multiplicada por decenas de hogares, es la que dejó el tren de lluvias que desde hace varios días descarga sobre la localidad neuquina y que mantiene en vilo a todo un equipo de Defensa Civil que ya pasó las cincuenta asistencias domiciliarias.
Un operativo que no se detiene
Carlos Escobar, jefe de Defensa Civil de Rincón de los Sauces, le puso números a lo que se ve en cualquier esquina del pueblo. Hasta el cierre del último parte, los equipos habían concretado más de cincuenta intervenciones en viviendas particulares, con el apoyo del área de Obras y Servicios, y sin que hasta el momento ninguna familia haya tenido que ser evacuada de manera definitiva. El trabajo, según contó Escobar, se repartió entre contener el ingreso de agua en los domicilios más comprometidos, apuntalar paredes y destapar desagües tapados por el barro, mientras en paralelo Desarrollo Social se ocupó de lo más urgente: repartir nylon para tapar techos, leña para calentar el ambiente en estas jornadas de frío húmedo y alimentos para los vecinos que quedaron prácticamente aislados dentro de sus propios barrios.
El propio Escobar resumió el cuadro con una frase bien clara: la emergencia se concentra por ahora en asistencias domiciliarias, en la recuperación de caminos y en las reparaciones de infraestructura que el agua se llevó puesto. Pero el jefe de Defensa Civil también dejó la advertencia, porque la lluvia, según los pronósticos, podría extenderse hasta el fin de semana.
“A la gente que tenga que entrar o salir de Rincón le pedimos que consulte el estado de los caminos antes de salir, porque sino se puede quedar varada en un sector con barro y agua.”Carlos Escobar, jefe de Defensa Civil de Rincón de los Sauces
- Más de 50 asistencias domiciliarias concretadas por Defensa Civil en distintos barrios de la localidad.
- Reparto de nylon, leña y alimentos a las familias más afectadas, coordinado por Desarrollo Social.
- Ruta Provincial 8 sin tránsito habilitado: Vialidad Provincial trabaja en la recuperación del camino.
- Cañadones internos activos que, por el momento, no aislaron a la ciudad en su conjunto.
- Calles de tierra deterioradas por el barro, con sectores donde hay que circular con precaución.
La ruta cortada y el puente que espera
Uno de los puntos críticos del temporal sigue siendo la Ruta Provincial 8, la principal vía de acceso a Rincón de los Sauces, que al cierre del operativo continuaba sin tránsito habilitado. Las cuadrillas de Vialidad Provincial están trabajando en la recuperación de la calzada, pero las condiciones del terreno todavía no permiten circular con seguridad, sobre todo de noche, cuando la visibilidad baja y el agua se acumula en los sectores bajos del trazado. Por eso el mensaje de las autoridades es repetido hasta el cansancio: quien necesite moverse hacia o desde Rincón tiene que chequear el estado de los caminos antes de salir, una recomendación que vale tanto para los vecinos que van a Neuquén capital como para los que piensan cruzar hacia el norte de la provincia.
El otro frente de obra que se demoró con este temporal es el cruce sobre el arroyo Carranza. La empresa a cargo del puente en construcción está a la espera de que baje el caudal del cañadón para retomar los trabajos, porque las últimas lluvias arrastraron parte de la bifurcación provisoria que se había armado para que pudieran pasar los vehículos. Mientras tanto, los cañadones internos de la ciudad siguen activos y, paradójicamente, terminan funcionando como una vía de escurrimiento que por ahora impidió que Rincón quedara aislada dentro de su propio ejido urbano.
Desde el municipio ya se empezaron a diagramar los espacios donde se podría alojar a posibles evacuados si la lluvia arrecia en las próximas horas. Escobar contó que la planificación preventiva estaba lista antes de que empezara este temporal y que el operativo contempla escenarios de mayor intensidad, con familias relocationadas a dependencias municipales si la situación se complica. Por ahora, la prioridad pasa por sostener la asistencia en los barrios más comprometidos y por mantener la comunicación con los vecinos para que nadie se quede esperando solo en una casa rodeada de agua.
Algo que vale la pena subrayar, y acá va un término que se escucha seguido entre los vecinos de la zona: el ñati’ũ, que en guaraní quiere decir lluvia fina y persistente, esa que parece mansita pero no afloja nunca y termina ablandando todo lo que toca. Eso, justamente, es lo que viene ocurriendo en Rincón de los Sauces desde hace varios días, y por eso las autoridades insisten en que el temporal todavía no terminó y piden estar atentos a los partes oficiales antes de moverse por la zona. Al cierre de esta nota, lo concreto es esto: un pueblo entero trabajando con baldes, palas y nylon para que el agua no se lleve lo poco que el agua no se llevó todavía.
