Semana pasada por agua y viento en Neuquén: el termómetro sube, pero las ráfagas no aflojan
La provincia transita un período de inestabilidad que se extenderá hasta el domingo, con máximas que treparán hasta los 24 °C y ráfagas que podrían tocar los 59 km/h en la noche del fin de semana.
El aire viene pesado desde hace rato y uno lo nota apenas se asoma a la vereda, con esa humedad que se pega al cuello de la campera y anticipa lo que va a venir. En Neuquén, la semana arrancó con el cielo tapado casi a cal y a Arena y, según los reportes que comparte el Servicio Meteorológico Nacional, esa tendencia no se va a cortar hasta el domingo, por lo que conviene tener el paraguas a mano y las macetas bien aseguradas en el balcón. Todo indica que el tiempo seguirá mostrándose cambiante, con nubes que aparecen y desaparecen, lloviznas que mojan sin hacer ruido y vientos que, sobre todo en horas de la noche, se hacen sentir con fuerza.
De jueves a domingo, día por día
- Jueves 15 de octubre: cielo parcialmente nublado, máxima de 20 °C. Viento del este a 24 km/h con ráfagas de igual intensidad durante el día; por la noche la temperatura baja a 4 °C y el viento rota, soplando a 31 km/h con ráfagas de hasta 41 km/h.
- Viernes 16: cobertura nubosa total durante toda la jornada. La máxima apenas llegará a 18 °C, con vientos del noreste a 19 km/h. Por la noche la mínima se mantiene en 4 °C y las ráfagas del este pueden tocar los 39 km/h.
- Sábado 17: cielo mayormente cubierto, máxima de 20 °C y vientos del noreste a 23 km/h. El respiro térmico no llega.
- Domingo 18: será la jornada más cálida del período, con una máxima de 24 °C, aunque la inestabilidad no cesa. Por la noche las ráfagas del noreste podrían alcanzar los 59 km/h, anticipando el ingreso de una masa de aire húmedo con viento fuerte.
La Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas viene proyectando variaciones térmicas marcadas y vientos de variada intensidad que van a seguir afectando a los valles durante toda la semana, así que más vale tomar nota y no confiarse con el sol que asoma a ratos, porque en un abrir y cerrar de ojos se vuelve a tapar.
Alerta amarillo en el este y el sur provincial
Para la noche de este jueves rige un alerta amarillo por tormentas aisladas en varios departamentos del este y del sur neuquino. Las zonas incluidas son el este de Loncopué, Picunches y Ñorquín, el oeste de Añelo y Pehuenches, y el sur de Chos Malal y Minas. El Servicio Meteorológico Nacional advierte que las tormentas podrán venir acompañadas de lluvias abundantes en cortos períodos, granizo ocasional y ráfagas, con acumulados de entre 10 y 20 milímetros que en algunos puntos podrían incluso superarse, lo que siempre trae aparejado algún que otro contratiempo en las rutas y en los campos.
Mientras la semana avanza y el termómetro empieza a escalar, uno mira el río y entiende que la naturaleza neuquina tiene sus propios tiempos. En el barrio Alto Comahue, Marta, con la tranquilidad de quien mira el cielo desde hace décadas, me decía mientras acomodaba los baldes en el patio que "el viento de acá no es como el de Buenos Aires, es más seco y te levanta todo, pero cuando llueve de verdad, se nota en el río y en el barrio". Esa palabra que usan los viejos en la zona, "ñehe", que en guaraní significa algo así como el movimiento del agua y del aire, parece hecha a medida para estos días en los que la provincia entera respira con el cielo cambiado, esperando que el domingo, con sus 24 grados y sus ráfagas de casi 60 kilómetros por hora, termine de una vez con este baile de paraguas y bufandas.
