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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Star Wars: Galactic Racer acelera hacia octubre con carreras online para doce pilotos y una campaña con aroma a roguelite

El nuevo juego de Fuse Games y Secret Mode se estrenará el 6 de octubre en PlayStation 5, PC y Xbox Series X/S, con una campaña donde las mejoras se eligen carrera a carrera y un modo arcade para competir en escenarios clásicos de la saga.

Por Nadia ChamorroCultura y espectáculos · · hace 14 d
Star Wars: Galactic Racer acelera hacia octubre con carreras online para doce pilotos y una campaña con aroma a roguelite

Todavía no hay paddock montado ni motores encendidos, pero ya se respira ese cosquilleo previo a la largada. El seis de octubre de 2026 quedó grabado en el calendario como la fecha de salida de Star Wars: Galactic Racer, la nueva apuesta de velocidad inspirada en la galaxia creada por George Lucas. Yo, que llevo años esperando un juego de karts que se tome en serio la aerodinámica de un speeder, confieso que anoté el día con marcador rojo en la agenda. La cita es en PlayStation 5, en Windows y en Xbox Series X/S, y desde el vamos promete corridas para hasta doce pilotos en línea, un número que cambia por completo la conversación dentro y fuera de la pista.

La propuesta nace de la mano de Fuse Games, un estudio que ya conoce el género, y de Secret Mode, la editorial que se encarga de llevarlo a las tiendas. Del lado creativo, el proyecto tiene dirección de Matt Webster y una banda sonora original de Gordy Haab, un nombre que a los fans de la saga les suena porque viene trabajando en el universo expandido desde hace tiempo. Todo el juego corre sobre Unreal Engine 5, lo que se nota en el tratamiento de la luz sobre los cascos y en la forma en que la arena de Tatooine se levanta detrás de los motores.

Tres vehículos, tres mejoras y muchas decisiones

A la hora de elegir vehículo, el juego no se complica: hay speeder terrestre, moto speeder y speeder rasante. Cada uno tiene su comportamiento, sus pros y sus contras, y se puede modificar tanto la pintura como las piezas que afectan el rendimiento. Lo interesante aparece entre carrera y carrera, cuando el menú te deja elegir tres mejoras que modifican la velocidad punta, la vitalidad o el arranque. Esas tres decisiones son las que definen la próxima largada, y obligan a pensar la estrategia como se piensa una buena parada en boxes.

  • Speeder terrestre: la opción más equilibrada, ideal para pilotos que recién se prueban en la Liga Galáctica.
  • Moto speeder: ágil y nerviosa, pensada para quienes gustan de ir pegados al borde interno de la curva.
  • Speeder rasante: la apuesta más arriesgada, con un andar distinto que premia a los que conocen cada circuito.

La campaña, vale aclararlo, tiene estructura de roguelite. Cada gira arranca con el vehículo casi de fábrica y se va armando a medida que se suman las mejoras elegidas en las pruebas previas. El piloto protagonista se llama Shade y, además de configurar su máquina, puede inclinar la balanza con habilidades que responden a distintas actitudes. Las opciones que aparecen son bravucón, ingeniero, incendiario y sangre fría, y alguna de ellas incluso sirve para sortear condiciones de pista, como evitar que el frío pase factura al corredor.

El recorrido principal lleva a Shade a enfrentarse con Kestar Bool en la Liga Galáctica, con escalas en Jakku, Lantaana y Ando Prime, donde el clima y los circuitos van cambiando el libreto. La carrera final tiene como escenario a Derven Acos y como rival a Sebulba, un personaje que a los seguidores de La amenaza fantasma les va a sacar una sonrisa. Es el cierre justo para una historia que entiende que la épica también se cocina a trescientos kilómetros por hora.

Modo arcade y el peso de los planetas clásicos

Fuera de la campaña, el modo arcade permite correr en escenarios como Tatooine, Sentinel 1 y Crait. Parte de ese contenido no se desbloquea de entrada: para habilitarlo hay que cumplir objetivos en las giras, desde registrar ciertos tiempos en pruebas contrarreloj hasta conseguir, como mínimo, una medalla de bronce en otras competencias. Es una manera elegante de estirar la vida útil del título y de obligar al jugador a volver sobre sus pasos antes de lanzarse a la pista abierta.

En mi caso, ya estoy imaginando la noche del estreno, con el joystick en la mano y la taza de café a un costado, mientras en la pantalla Shade termina de ajustar su speeder. El seis de octubre, mientras en la Argentina todavía sea de tarde, Galactic Racer va a estar pidiéndome que elija entre ser un bravucón o un ingeniero en la próxima curva. Y, créanme, esa decisión pesa más de lo que parece.

NC
Nadia ChamorroCultura y espectáculos

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