Street Fighter vuelve al cine y ya hay quien sueña con la secuela: la pelota está en la butaca del espectador
A esta altura ya perdí la cuenta de cuántas veces escuché la frase "Street Fighter vuelve al cine". Pero esta vez, mientras acomodaba la nota en mi cabeza, me llamó la atención algo distinto: no es solo que la franquicia regresa a la pantalla grande, sino que el director, Kitao Sakurai, ya está escribiendo la posible segunda parte. Así, a cara de perro, en paralelo al estreno de la primera. Eso no pasa todos los días, y mucho menos en una producción que mezcla acción en vivo con animé.
La cita, que traduzco libremente, la dejó el propio Sakurai al hablar sobre el futuro del filme: "Es algo en lo que estamos pensando y desarrollando. También depende de cómo reaccione la gente a esta entrega y de si apoyan esta visión de la historia. Definitivamente tenemos muchas ideas y estamos escribiendo actualmente, pero no quisiera hacer promesas sobre lo que haremos exactamente". La idea, claro, es llegar al 16 de octubre de 2026 con la película en cartel y ver qué dice el público después.
Qué se viene y quién es quién
La adaptación live-action se sitúa después del segundo Torneo World Warrior, con Ryu y Ken como protagonistas y a David Dastmalchian como el villano M. Bison. Para componer al personaje, el actor se metió de lleno en investigar a líderes de cultos reales y tomar nota de cómo hablan y se mueven. Eso, dicen los primeros comentarios, se nota en pantalla.
Uno de los puntos que más entusiasmo despierta entre los fans son las secuencias animadas que exploran el pasado de los protagonistas junto a su maestro Gouken y al hermano de este, Akuma. El segmento, según quienes pudieron ver material anticipado, tiene una fluidez llamativa y un estilo artístico que respeta el ADN de la saga sin quedar atado a un simple calco.
- Ryu y Ken, después del segundo Torneo World Warrior, como ejes de la historia.
- David Dastmalchian como M. Bison, con investigación de líderes de cultos como base del trabajo corporal y vocal.
- Secuencias animadas que muestran el pasado de los protagonistas junto a Gouken y Akuma.
- Una posible segunda parte que ya está en escritura, a la espera de la respuesta del público.
La gran pregunta: ¿hay secuela o no?
Sakurai lo dejó clarito: quiere continuar, tiene ideas, ya está escribiendo. Pero la decisión final no la toma él, ni el elenco, ni el estudio. La toman las salas, la toman los fans. El elenco, de hecho, también se mostró partidario de seguir, siempre y cuando la primera entrega dé los números esperados. Es la lógica clásica de Hollywood, aplicada a un personaje que, encima, carga con décadas de historia y con una fandom muy pendiente de cada movimiento.
Y acá aparece la otra conversación que tiene en vilo a la comunidad: la ausencia de Sagat en los materiales promocionales y en la lista de personajes confirmados. Varios seguidores especulan con que el luchador podría quedar reservado para una eventual secuela, una manera clásica de guardar un as bajo la manga. Por ahora, no hay confirmación oficial, y en mi mesa de trabajo prefiero no vender humo: puede ser una pista, o puede ser una simple decisión de marketing. Lo que sí es seguro es que, si la primera película funciona en la taquilla, la conversación va a pasar de "si se hace" a "cuándo se hace". Y ahí, querido lector, es donde la butaca tiene más poder que cualquier nota en un portal como este.
