Talleres se quedó con las manos vacías en La Bombonera y el fondo de la Zona A lo agobia
La caída 2-1 frente a Boca dejó al equipo de De Felippe con nueve puntos y sin respuestas. El DT asumió el momento caliente y defendió sus decisiones con declaraciones filosas.
Lo vimos todos: a Talleres le faltó punch en los metros decisivos y terminó pagando caro cada error en La Bombonera. El 2-1 final dejó al conjunto de Omar De Felippe hundido en el último puesto de la Zona A del Torneo Clausura, con apenas nueve puntos y una sensación preocupante: cuando la cosa se pone brava, el equipo no aparece.
Te lo cuento como lo viví: Talleres arrancó ordenado, se paró de igual a igual y hasta mostró señales de carácter. Pero Boca aceleró, lastimó en el momento justo y la visita volvió a quedar a mano limpia. Los números duelen: tres derrotas en los últimos cuatro partidos y una diferencia de gol que empieza a pesar como mochila.
De Felippe se plantó y bancó sus decisiones
La conferencia de prensa fue el termómetro del momento que atraviesa el plantel. Lejos de esconderse, el DT se hizo cargo y respondió con munición gruesa a los cuestionamientos por la falta de minutos de juveniles y por la continuidad de jugadores que la hinchada cordobesa mira de reojo.
“¿A quién querés que ponga, a mi vieja? Pongo a los que están mejor de los que entrenan para que asuman la responsabilidad.”Omar De Felippe
El entrenador dejó en claro que su evaluación va mucho más allá de tres o cuatro apellidos. Bajo su mirada, lo que cuenta es el compromiso diario en el entrenamiento, no el nombre ni el currículum. Por eso cerró con una frase que pinta de cuerpo entero al Talleres de hoy: está caliente por la derrota, sí, pero no enojado con el proceso.
- Talleres acumula 9 puntos y cierra la Zona A del Torneo Clausura.
- Cayó 2-1 ante Boca en La Bombonera y acumula tres derrotas en los últimos cuatro partidos.
- De Felippe bancó a los jugadores cuestionados por la hinchada y explicó que elige por rendimiento en el día a día.
- El cuerpo técnico reconoció el mal momento y admitió que al equipo se le hace cuesta arriba ganar.
- El foco inmediato pasa a la próxima fecha: pensar más allá sería, según el DT, una utopía.
Te soy honesto: la autocrítica de De Felippe me dejó pensando. Reconoció que no le quiere poner la cara a la gente, que el plantel mejoró desde su llegada, pero que ganar se volvió una odisea. Esa mezcla de vergüenza y convicción retrata a un Talleres que sabe dónde está parado y, aun así, no encuentra la salida.
Mientras la Zona A se aprieta y los de arriba suman de a tres, a la T se le achica el margen. El próximo compromiso aparece como una final sin nombre: ganar para respirar, perder para prenderse fuego. Lo que viene en el fixture del fin de semana puede empezar a marcar el destino de un proceso que, por ahora, navega en aguas turbulentas.
