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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Tres noches, tres destinos y un mismo dilema: cuánto sale escaparse en octubre

Un relevamiento de alojamientos para el fin de semana largo del 10 al 12 de octubre muestra que Mar del Plata, Villa Carlos Paz e Iguazú ofrecen propuestas desde algo más de 212 mil pesos hasta cerca de 773 mil, según la categoría y los servicios incluidos en cada paquete.

Por Elena SawczukCampo y producción yerbatera · · hace 11 d
Tres noches, tres destinos y un mismo dilema: cuánto sale escaparse en octubre

El precio de la hoja verde y el estado del tiempo suelen marcar el pulso de esta columna, pero hoy la agenda nos lleva por otros pagos: la escapada de octubre, ese clásico del calendario argentino que vuelve a mover consultas y reservas en distintos puntos del país, y que en esta oportunidad encuentra a los viajeros con un menú de opciones amplio, desparejo y, en algunos casos, bastante más caro de lo que muchos presupuestos hogareños están dispuestos a absorber sin pestañear.

De acuerdo con un relevamiento de alojamientos para tres noches y dos adultos durante el fin de semana largo por el Día del Respeto a la Diversidad Cultural, que va del sábado 10 al lunes 12 de octubre, las cifras más bajas aparecen en la costa atlántica y las más altas, sin sorpresas, en el destino misionero, aunque con matices que vale la pena desmenuzar para no llevarse ninguna sorpresa del yerbal a la góndola, como diría un colono chaqueño consultado en otra oportunidad.

Los pisos de cada destino

  • Mar del Plata: desde 212.109 pesos en opciones de tres estrellas, con un techo de 292.774 en esa misma categoría, y una alternativa de cuatro estrellas en el Bristol Apart Hotel a 358.877 pesos con desayuno incluido.
  • Villa Carlos Paz: una propuesta de tres estrellas parte de 245.504 pesos; en cuatro estrellas, el Golden Ross ofrece paquetes desde 375.000 pesos y el Portal Lago Hotel llega hasta 773.443 pesos.
  • Puerto Iguazú: la oferta de tres estrellas del Complejo Americano se ubica en 352.366 pesos, mientras que la de cinco estrellas del Exe Hotel Cataratas trepa a 466.274 pesos, ambas con desayuno y pileta para dos adultos durante tres noches, con ingreso el viernes 9 y salida el lunes 12.

Como se ve, la diferencia entre el piso y el techo dentro de un mismo destino puede ser sideral: en Villa Carlos Paz, saltar de un tres estrellas a un cuatro estrellas implica, en el peor de los casos, más que triplicar el gasto de hospedaje, lo que obliga a pensar muy bien qué servicios se están pagando y cuáles son, a esta altura, un diferencial que justifica o no el desembolso extra.

En Iguazú, en cambio, la diferencia entre un tres estrellas con pileta y un cinco estrellas es bastante más razonable, del orden del 32 por ciento, lo que pone en discusión esa idea instalada de que la categoría lo es todo: a veces, un buen desayuno, una pileta en condiciones y una ubicación razonable pesan más que una estrella extra en el cartel de la puerta, y eso lo sabe cualquiera que haya vuelto de un viaje largo con la sensación de que pagó de más por un lobby imponente y un cuarto que no estaba a la altura.

Lo que el Estado todavía no resolvió en este punto, como en tantos otros que hacen al bolsillo del turismo interno, es la manera de ordenar y transparentar esta grilla de precios para que el viajero pueda comparar sin tener que armar una planilla a mano, porque las cifras que circulan cambian de un día para el otro y de un portal de reservas a otro, y la sensación que queda es que cada operador escribe su propia reglas del juego mientras el consumidor mira la pantalla con la calculadora a un costado.

Mientras tanto, la pregunta que queda flotando es la que dejó planteada el propio material de base y que cualquier lector de 40 a 60 años con la libreta de gastos en la mano se habrá hecho más de una vez: a la hora de elegir una escapada, qué termina pesando más, si el precio que entra en el presupuesto, el destino que uno sueña o los servicios incluidos que justifican o no pagar la diferencia, y la respuesta, claro, cambia según el viaje, la compañía y el ánimo con el que se salga a la ruta en busca de unos días fuera de la rutina.

ES
Elena SawczukCampo y producción yerbatera

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