Una ensalada de huevo cremosa, sin papa y con mostaza: aliada clásica del sándwich de mediodía
La autora repasa la preparación fría que tiene al huevo como protagonista y que admite servirse sobre tostadas, dentro de un sándwich o junto a hojas verdes. La receta combina claras picadas, cebolla morada, pepinillos y una salsa que se elabora con las yemas pisadas, mayonesa, mostaza y vinagre, y se completa con un reposo breve en la heladera antes de llevarla a la mesa.
La preparación que se detalla a continuación constituye una variante de la clásica ensalada de huevo que, a diferencia de la ensaladilla de origen español, prescinde por completo de la papa y coloca al huevo cocido como eje absoluto de la fórmula. De acuerdo con la información difundida, esta versión resulta habitual en la cocina de Estados Unidos, donde se la emplea de manera recurrente como relleno de sándwiches y como guarnición en mesas de mediodía y de reuniones informales.
El atractivo principal de la receta radica en la separación de las claras y las yemas, ya que cada parte recibe un tratamiento distinto. Mientras las claras se pican y se mezclan con cebolla morada y pepinillos también picados, las yemas se pisan y se integran con mayonesa, mostaza y vinagre hasta alcanzar una consistencia cremosa. El cebollino se incorpora al final, junto con la salsa, y el conjunto se condimenta a gusto antes de pasar a la heladera.
Ingredientes y pasos de elaboración
- Para la salsa: yemas cocidas, mayonesa, vinagre y mostaza.
- Para la mezcla: claras cocidas, cebolla morada y pepinillos picados.
- Para terminar: cebollino fresco picado y condimentos a gusto.
- Cocinar los huevos durante 10 minutos, enfriarlos, pelarlos y separar claras de yemas.
- Pisar las yemas y unificarlas con mayonesa, mostaza y vinagre hasta lograr una crema.
- Picar por separado la cebolla morada, los pepinillos y las claras, y reunirlos en un bowl.
- Sumar la salsa y el cebollino, condimentar y llevar a la heladera durante 15 minutos antes de servir.
