Una tarde en Maipú 1000: el Tennis Sunset se instala en Cipolletti para cruzar la medianoche entre pelotas, parlantes y bandejas
El sábado 3 de octubre, La McEnroe abre sus canchas a las 14 y no las cierra hasta la 1 de la mañana: torneos, shows en vivo, DJs y gastronomía se cruzan en una misma jornada organizada por Seven Sport. Las entradas ya se consiguen por Passline.
El calor de octubre en el Alto Valle tiene esa costumbre de quedarse pegado a la piel hasta bien entrada la noche, y a veces uno encuentra en esa misma insistencia del aire la excusa perfecta para no volver temprano a casa. Esta vez la excusa llega con forma de raqueta y parlantes: el sábado 3 de octubre, el predio de La McEnroe, en Maipú 1000, abre sus puertas a las 14 y promete no cerrarlas hasta la una de la madrugada del domingo, con una programación que cruza torneos deportivos, música en vivo, DJs y propuestas gastronómicas bajo el nombre Tennis Sunset.
La idea, según contaron los organizadores, es simple de explicar y ambiciosa de ejecutar: usar la primera parte de la tarde para que las canchas hagan su trabajo —las fases competitivas de los distintos torneos— y, cuando el sol empiece a bajar detrás de las bardas, abrir el juego a un público más amplio que llegue sólo a compartir el atardecer. Once horas seguidas de actividad, en un mismo lugar, con la misma entrada.
Cómo se reparte la jornada
- Desde las 14: inicio de los torneos y de la actividad en el predio de La McEnroe, en Maipú 1000, Cipolletti.
- Primera hora de la tarde: etapa deportiva, con las fases competitivas de los distintos certámenes.
- Al atardecer: comienza el encuentro posterior a la competencia, con jugadores y público general compartiendo el mismo espacio.
- Durante la noche: shows en vivo, DJs, activaciones de marcas y propuestas gastronómicas.
- Hasta la 1 de la madrugada del domingo: cierre de la jornada.
La música será probablemente el hilo conductor de la segunda mitad: aunque la organización no difundió aún los nombres de los artistas ni los sets confirmados, sí adelantó que habrá presentaciones en vivo y DJs que se irán pasando la posta a medida que avance la noche. Lo mismo ocurre con la gastronomía: se confirmó que habrá opciones para comer dentro del predio y que distintas marcas tendrán sus propios espacios de activación, aunque todavía no se detallaron los puestos ni los sabores que terminarán ofreciendo.
Detrás de la movida está Seven Sport, la productora que lideran Ailén Morales junto con Federico Carabetta y Agustín Carabetta, que viene empujando en los últimos tiempos este tipo de cruces entre competencia amateur y vida nocturna. Para ir agendando: las entradas ya están a la venta únicamente a través de Passline, y conviene revisar las condiciones de compra porque el anuncio no precisa valores ni aclara qué consumos o actividades quedan comprendidos dentro de la entrada.
Uno imagina la escena —y se la imagina de verdad, porque vale la pena—: las canchas todavía iluminadas por el sol de las cinco de la tarde, alguien sirviendo una copa en el borde de la red mientras espera el turno siguiente, una bandeja pasando entre las mesas con algo humeante, y después, cuando ya el cielo se puso violeta y la brisa del Limay empieza a refrescar la vereda, esa misma red convertida en escenario, con un micrófono y un bajo marcando el pulso de la noche. Eso es, en definitiva, lo que ofrece el Tennis Sunset: la promesa de una jornada larga, compartida y con permiso para no volver temprano a casa.
