Una travesía 4x4 hasta la mina Virginia II: ripio, arena y un campamento minero perdido en la Precordillera sanjuanina
Desde la ciudad de San Juan, la recorrida combina la Ruta 40, caminos de tierra y el cauce seco del río La Laja. El destino es un antiguo yacimiento sin señalización, al que se accede tras dejar las camionetas y caminar entre montañas. La jornada también incluyó una visita a la Ramada de Carrascosa.
La periodista especializada en turismo Luciana Ferreira, desde el portal de noticias argentino, describe una travesía 4x4 que partió de la ciudad de San Juan con destino a un antiguo campamento minero conocido entre los vecinos como Virginia II, un sitio ubicado en la Precordillera sanjuanina, a varios kilómetros al norte de la capital provincial, sin señalización turística ni acceso convencional, donde la orientación depende de la lectura del terreno y del seguimiento de un track previamente cargado en los dispositivos de navegación.
El itinerario se inició sobre la Ruta 40 en dirección norte y, tras dejar la cinta asfáltica, continuó por la antigua ruta de ripio que conduce a la localidad de Mogna. Más adelante, las camionetas abandonaron los caminos consolidados e ingresaron en el cauce seco del río La Laja, en un tramo comprendido entre Talacasto y Mogna, donde la marcha se tornó lenta y exigente a causa de la arena, las piedras sueltas y el material aluvial depositado por las crecientes. La caravana fue encabezada por Verónica Romaña, responsable de Mainumby4x4, quien guio a los vehículos en un paisaje donde las huellas se multiplican y bifurcan, y donde algunos pasos exigen detenerse para evaluar la mejor manera de continuar.
Un campamento minero al que solo se accede caminando
Las camionetas quedaron estacionadas en una quebrada, a partir de la cual un sendero zigzagueante conduce, luego de una caminata de extensión considerable entre montañas, hasta los restos del antiguo campamento. El sitio conserva construcciones deterioradas, chapas dispersas, hierros y tambores metálicos, junto con cascos, guantes y prendas que habrían pertenecido a quienes trabajaron en el lugar. En el interior de las galerías se observaron rieles, recipientes utilizados para trasladar mineral, utensilios de cocina, bolsas que habrían contenido explosivos y cables empleados en detonaciones, todos ellos elementos que permanecen en el sitio sin conformar una exposición organizada ni un circuito interpretativo.
La recorrida incluyó un ingreso de pocos metros en una de las galerías, aunque la crónica advierte de manera tajante que esa visita no constituye una evaluación de seguridad del espacio subterráneo y que, por las condiciones de derrumbe parcial, piques y labores cubiertas de material, cualquier acceso de mayor profundidad excede lo prudente en una salida de estas características. A su vez, la identificación del yacimiento mantiene un margen de incertidumbre, dado que los lugareños lo llaman Virginia II, pero la documentación pública disponible no permite confirmar ese nombre de manera concluyente, y tampoco están precisados el inicio y el cierre de la explotación, la cantidad de trabajadores ni el mineral extraído.
- Tarifa orientativa: el material de base no precisa el costo de la travesía guiada en vehículos 4x4, por lo que se recomienda consultar directamente a la prestadora antes de confirmar la salida.
- Horarios: el material no especifica hora de partida ni de regreso, ya que la jornada depende de las condiciones del cauce del río La Laja, del estado del ripio y del ritmo de la caminata final.
- Transmisión recomendada: el material de base no detalla si se requiere radio VHF, handy o algún sistema de comunicación alternativo en el tramo sin cobertura.
- Equipo sugerido: el material no enumera elementos de campaña, pero recomienda calzado cerrado, abrigo por la amplitud térmica de la Precordillera, agua suficiente y protección solar.
En el regreso, la travesía sumó una parada en la Ramada de Carrascosa, un sitio vinculado con la devoción por Santa Bárbara, figura especialmente invocada en zonas mineras por su patronazgo sobre quienes trabajan en profundidad. La visita permitió complementar el perfil histórico y religioso del recorrido antes de emprender el retorno a la ciudad de San Juan.
Luciana Ferreira, desde la sección Turismo, advierte a los lectores interesados que la salida exige vehículos 4x4 en buen estado, experiencia en lectura de tracks y una evaluación cuidadosa del clima antes de emprender el viaje, ya que las crecientes del río La Laja pueden modificar el terreno y hacer desaparecer pasos utilizados en ocasiones anteriores; en temporada estival, además, la presencia de mosquitos en el cauce y en las zonas bajas puede resultar especialmente intensa, por lo que se recomienda llevar repelente y ropa adecuada. Para organizar una experiencia equivalente, los interesados pueden contactarse con Verónica Romaña, de Mainumby4x4, a través de sus canales oficiales en redes sociales, donde publica calendario de salidas, requisitos de los vehículos y condiciones de participación.
