CatchCat convierte cada gato del barrio en una carta coleccionable
Una aplicación gratuita para teléfonos transforma los paseos cotidianos en una búsqueda de felinos, con álbum personal, mapa comunitario y combates amistosos entre usuarios.
La escena puede empezar en la vereda de siempre, durante una caminata sin apuro. Si un gato aparece en una ventana, en un jardín o cerca de la puerta de una casa, alcanza con abrir CatchCat, apuntar la cámara y disparar. El juego revisa la imagen y, si reconoce a un felino, convierte ese encuentro en una carta digital con estadísticas, nivel de rareza y un nombre propio.
La mecánica resulta y desde la primera salida: no se trata de recorrer una pantalla ni de esperar a que aparezca un personaje virtual. El animal tiene que estar ahí, frente al jugador, y la foto es el comprobante de que el avistamiento ocurrió. Por eso, cualquier recorrido habitual puede transformarse en unasmall expedición con un objetivo claro.
Un álbum que se completa con salidas reales
Cada carta se suma al álbum personal, que permite organizar la colección por razas, colores o personalidades. La propuesta está dirigida especialmente a quienes enjoyed construir una biblioteca a partir de sus propios hallazgos y no quieren resolver la colección comprando elementos dentro de la aplicación.
El mapa comunitario complementa el álbum: muestra los avistamientos registrados por otros jugadores y funciona como una guía para explorar zonas nuevas de la ciudad. También permite localizar gatos que todavía no aparecen en la colección propia. La aplicación suma, además, combates amistosos entre usuarios y un ranking global de puntos.
- Reconocimiento de gatos en las fotografías tomadas con la cámara del teléfono.
- Cartas digitales con estadísticas de combate, nombre y nivel de rareza.
- Álbum personal organizado por rasgos y personalidades de los animales.
- Mapa comunitario con avistamientos de otros usuarios en tiempo real.
- Combates amistosos y ranking global entre jugadores.
CatchCat no reemplaza el paseo ni propone quedarse pegado a la pantalla: le da una razón adicional para salir y prestar atención a lo que suele estar ahí, apenas a un par de cuadras de casa. La colección funciona como una memoria visual del barrio, capaz de registrar tanto al gato blanco que suele dormir en una esquina como a la gata que aparece detrás de una ventana.
Al ser gratuito, el desafío mayor no es pagar ni desbloquear objetos, sino encontrar los animales que la ciudad pone a mano. Cada encuentro depende del mundo real y cada caminata puede sumar una carta. La próxima fecha para probar la aplicación será la próxima salida a la calle, con el teléfono listo y la cámara preparada para cruzarse con el próximo gato.
Te puede interesar
