Cuántas cuotas paga Anses por desempleo y qué documentación pide para acceder al beneficio
El sistema distribuye la Prestación por Desempleo en entre dos y doce cuotas, con una extensión de seis meses para mayores de 45 años, y exige acreditar la desvinculación según el motivo del cese.
La Administración Nacional de la Seguridad Social puso en marcha desde hace tiempo un mecanismo que, en la práctica, funciona como un puente financiero para los trabajadores registrados que quedaron afuera del mercado laboral por causas que no les son imputables, y ese puente tiene nombre y apellido dentro del organismo: Prestación por Desempleo, una herramienta que no reembolsa el salario perdido en su totalidad pero que, al menos, sostiene parte del ingreso mientras el demandante vuelve a ubicarse en alguna actividad formal.
De dos a doce cuotas, con plazo extra después de los 45
La duración del beneficio se calcula sobre dos variables que el organismo cruza en cada expediente: los sueldos percibidos durante los últimos seis meses y los períodos efectivamente aportados a lo largo de los tres años anteriores al momento en que se formula el pedido, de modo que la cobertura mínima es de dos cuotas y la máxima llega a las doce, con la posibilidad de sumar otros seis meses para quienes ya cumplieron los 45 años, una extensión que, en los hechos, opera como un reconocimiento implícito de que a esa edad la reinserción laboral suele ser más lenta y más costosa para el bolsillo del solicitante.
Qué papeles hay que presentar según cómo se terminó el vínculo
Aportes previos: lo mínimo que se necesita haber acumulado
Más allá del papel que explique cómo se rompió el vínculo, la Anses exige acreditar una antigüedad mínima en el sistema, porque la Prestación por Desempleo está pensada para quienes venían aportando regularmente y no para quienes recién se incorporan al mercado formal, de manera que los trabajadores permanentes necesitan sumar al menos seis meses de aportes en los tres años previos al cese, mientras que los eventuales y los empleados de temporada tienen que acreditar menos de doce meses trabajados en ese mismo período y, a la vez, haber superado los noventa días de aportes durante el año inmediatamente anterior a la desvinculación, un requisito que, en la práctica, deja afuera a los trabajadores más precarizados, que suelen encadenar contratos cortos sin llegar a cumplir esa barrera.
Cómo se hace el trámite y dónde se cobra
La solicitud se canaliza por Atención Virtual en la página de Anses, donde es necesario contar con CUIL y Clave de la Seguridad Social, clave que puede generarse en el mismo momento de iniciar la gestión si todavía no se tiene, y para quienes prefieren la atención presencial queda abierta la posibilidad de concurrir a una oficina del organismo con turno previo, trámite que, en cualquiera de las dos modalidades, termina con el depósito del dinero en una cuenta bancaria, ya sea una Caja de Ahorro de la Seguridad Social que la propia Anses abre y entrega con su tarjeta de débito asociada, o la cuenta donde el titular ya percibe otra prestación del organismo, de modo que el cobro no implica un paso adicional para el beneficiario que ya estaba bancarizado dentro del sistema.
Queda todavía un capítulo que el Estado no terminó de resolver del todo, y es el de los trabajadores informales que cayeron en el desempleo sin haber aportado jamás lo suficiente, porque la Prestación por Desempleo, tal como está diseñada, les es ajena, y para ellos no hay reemplazo salarial posible desde Anses, sino apenas los programas sociales de emergencia que, en general, llegan tarde y no equiparan ni de cerca la pérdida de un sueldo registrado.
