Draymond Green se plantó: la NBA suma equipos porque el dinero manda, no porque falte talento
El ala-pívot de los Warriors rechazó el argumento de la "dilución" y sacudió el debate sobre la expansión con un dato filoso: trece franquicias, según él, se dejaron perder la temporada pasada.
A veces una sola frase ordena el debate. Draymond Green lo hizo en su programa de audio y dejó a propios y extraños con una conclusión que incomoda a más de uno: si trece equipos de la NBA compitieron la temporada pasada con el objetivo puesto en perder, el problema no es cuántos planteles hay, sino los incentivos que empujan a algunas franquicias a tirar la temporada.
El referente de los Warriors salió al cruce de quienes sostienen que sumar dos franquicias va a diluir el talento disponible. Para él, esa lectura está mal enfocada y apunta a otro lado. "No creo que la dilución del talento sea necesariamente una preocupación para los jugadores. Esa es una preocupación para la liga, los dueños y las directivas", soltó Green, marcando la cancha entre lo deportivo y lo económico.
El tanqueo como espejo
El Draymond Show se hizo eco de un dato que en Estados Unidos se comenta cada vez más en voz baja: la práctica de perder a propósito para mejorar la posición en el Draft. Green lo dijo sin rodeos. "Tuvimos 13 equipos que se dejaron perder a propósito", arrancó, y enseguida completó: "Tuvimos 13 equipos que pudieron dejarse perder a propósito". Para el ala-pívot, casi la mitad de la liga jugando con la calculadora en la mano es la prueba de que el sistema tiene incentivos torcidos, no de que sobren plazas.
“En definitiva, el dinero manda.”Draymond Green
El negocio manda en la cancha
Green fue al hueso con el argumento central. Dos franquicias nuevas son dos nuevas fuentes de ingresos para los propietarios y para la propia liga. Y en su lectura, eso va a terminar pesando más que cualquier debate sobre el nivel de los planteles futuros. La expansión, dijo, responde antes a la economía que al deporte, aunque ambos planos estén atados.
Lo que aún no está cerrado es la lista de ciudades candidatas, los montos de las cuotas de expansión ni cómo se repartirá la torta entre jugadores y dueños. La postura del ala-pívot, una de las voces más escuchadas del vestuario de los Warriors cuando se habla del negocio del básquet, suma una mirada que incomoda: la de separar lo deportivo de lo económico sin negar que conviven en la misma liga.
