El fin de semana largo arranca mojado en Buenos Aires y se despide con sol tímido y aire tibio
El sábado llega con lluvia, viento y ráfagas que pueden sentirse en cualquier esquina de la ciudad; el domingo afloja y el lunes ya pinta una jornada agradable, según el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional.
La mañana del sábado se anuncia gris y ventosa en casi toda la Ciudad de Buenos Aires, con ese tipo de llovizna fina que se mete en las veredas y obliga a apurar el paso de la gente que va al trabajo o sale temprano a hacer trámites, así que a quien le toque estar en la calle mucho le convendrá llevarse un piloto y pensar dos veces antes de dejar el auto estacionado bajo un árbol, porque el Servicio Meteorológico Nacional advierte que las ráfagas pueden alcanzar los 50 kilómetros por hora en las primeras horas del día y eso siempre trae algún contratiempo con ramas, cartelería y cables que andan flojos en cualquier barrio porteño.
Sábado bajo el agua, domingo con respiro
El organismo oficial prevé que la madrugada del sábado sea el momento más complicado de todo el fin de semana, con una probabilidad de lluvias que se mueve entre el 40% y el 70%, una temperatura que arranca en los 15 grados y un viento que se hace sentir con fuerza en la zona ribereña y en los puentes que cruzan el Riachuelo, mientras que conforme pasen las horas la situación irá mejorando lentamente y para la noche la chance de precipitación ya cae a un rango que va del 0% al 10%, con una máxima que no pasará de los 17 grados y una mínima que se ubicará en los 13, un número fresco pero tolerable para los porteños que ya vienen pensando en guardar la ropa de invierno.
- Sábado: madrugada con 40% a 70% de probabilidad de lluvia, 15°C y ráfagas de hasta 50 km/h; mañana y tarde con 10% a 40% de chances de precipitación; noche apenas con 0% a 10%, máxima de 17°C y mínima de 13°C.
- Domingo: cielo parcialmente nublado durante toda la jornada, máxima de 19°C y mínima de 12°C, probabilidad de lluvia entre el 0% y el 10% en cada turno del día y vientos de 7 a 12 km/h por la mañana, que suben a 13-22 km/h hacia la tarde y la noche.
- Lunes: sin lluvia prevista en ningún momento, temperaturas entre los 13°C y los 18°C, cielo algo nublado de madrugada que tiende a despejar hacia la tarde y un cierre del fin de semana largo que invita a salir a caminar o sentarse en una plaza.
- Martes y miércoles: estabilidad casi total, con mínimas de 14°C y máximas de 18°C, cielo parcialmente nublado y nula probabilidad de precipitaciones, un escenario ideal para quienes retomen la rutina después del parate.
- Jueves: leve repunte de la temperatura con máxima de 19°C y 0% de chances de lluvia, una jornada que promete seguir acomodándose de a poco al ritmo de la primavera.
Para quien organiza una salida familiar, un asado o una recorrida por la feria de San Telmo, lo más razonable es pensar en reservar el domingo desde temprano o directamente aguardar al lunes, cuando el cielo se muestra algo nublado pero sin amenaza de agua y la temperatura se acomoda en un rango agradable para sentarse en un banco, tomarse un café en la calle o caminar hasta el río sin apurarse, en una ciudad donde el clima suele cambiar de humor en cuestión de horas y obliga a consultar el pronóstico antes de confirmar cualquier plan al aire libre.
“Yo el sábado no me la juego: si llueve y encima sopla así, prefiero quedarme en casa con un buen mate y guardar las ganas para el domingo, que siempre pinta mejor cuando uno mira el cielo y ve que no vieneagua.”Horacio, vecino de La Boca
La posta, como se dice por acá, es que el finde arranca difícil pero termina regalando una ventana de buen tiempo para despedir la semana con un poco de esa tibieza de octubre que ya empieza a notarse en las paredes de las casas y en las hojas de los jacarandás que andan floreando por Palermo, así que vale la pena armarse de paciencia el sábado, tener a mano el paraguas y la campera liviana, y guardar la mejor actitud para el domingo y el lunes, que se perfilan como los aliados indiscutidos de cualquier plan que se precie en la Ciudad.
Porque acá, entre nosotros, siempre pasa lo mismo: cuando uno cree que la primavera ya se instaló definitivamente, aparece un sábado con viento y lluvia para recordarnos que en Buenos Aires el tiempo es tan cambiante como el ánimo de un hincha en la semana previa a un clásico, y por eso conviene mirar el cielo antes de quejarse, aceitar la paciencia y recordar que el aguante bien val de ley entre los porteños, así que si todavía no tenés planes firmes, te diría que los pienses para el domingo al mediodía o el lunes a la tarde, cuando la ciudad se tiende como un mantel recién planchado y hasta los colectivos parece que andan con menos prisa.
