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Sábado, 17 de octubre de 2026
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La industria volvió a funcionar por debajo de su propio piso: usó apenas el 58,5% de su capacidad en agosto

El INDEC reportó que las fábricas operaron al 58,5% de su potencial en agosto, con más del 40% de las instalaciones ociosas. Electrodomésticos, maquinaria agropecuaria y automotrices lideran la caída, mientras alimentos y bebidas resisten. El economista Tomás Amerio advierte que una eventual recuperación del consumo se absorbería con capacidad ociosa antes que con nueva inversión o empleo.

Por Elena SawczukCampo y producción yerbatera · · hace 1 d
La industria volvió a funcionar por debajo de su propio piso: usó apenas el 58,5% de su capacidad en agosto

Vuelvo una vez más a mirar los números del INDEC porque, siendo honesta con el lector, cada vez que aparece un dato de estos me cuesta no detenerme en lo que dice sin que parezca un parte meteorológico. Esta vez la cifra que más me golpea no es el 58,5% de utilización de la capacidad instalada en la industria durante agosto, sino el espejo que ese número esconde: más del 40% de las fábricas argentinas estuvieron paradas, sin producir, sin generar valor, sin dar empleo pleno. Es un dato oficial, publicado, y por eso es el que ordena esta nota, porque cuando una industria funciona por debajo de su propio piso durante tanto tiempo, lo que se desgasta no es solo una máquina sino una estructura social entera.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos informó que en agosto la industria manufacturera utilizó el 58,5% de su capacidad instalada, apenas tres décimas por encima del 58,2% de julio. La mejora mensual existe, pero es marginal, y ni siquiera alcanza a recuperar los picos del año, que se dieron en marzo (59,8%) y abril (59,9%). En la comparación interanual la foto es más cruda: el dato se ubica 1,1 puntos por debajo del 59,6% que se había medido en el mismo mes de 2025, lo que confirma que la industria viene funcionando en una meseta baja desde hace varios meses, sin recuperar los niveles previos.

El termómetro sector por sector

Para medir este indicador, el INDEC releva entre 600 y 700 empresas manufactureras y les pregunta qué proporción de su capacidad efectivamente están usando, de modo que un 58,5% significa lisa y llanamente que más de cuatro de cada diez máquinas disponibles en el país permanecen ociosas, sin producir ni generar empleo. La dispersión entre ramas es, además, muy pronunciada, y esa heterogeneidad es la que termina de contar la historia real.

  • Refinación de petróleo: 88,8% de uso, el registro más alto, incluso por encima del 86,1% de un año atrás, empujado por mayor procesamiento de crudo.
  • Industrias metálicas básicas: 70,1%, con buen desempeño.
  • Alimentos y bebidas: 66,4%, uno de los bloques de mayor peso dentro de la manufactura, prácticamente estable.
  • Sustancias y productos químicos: 65,2%, con avance interanual (en agosto de 2025 había estado en 60,1%), en parte por una producción de detergentes y jabones que creció 6%.
  • Papel y cartón: 61,3%.
  • Productos minerales no metálicos (cemento, vidrio): 54,5%, cuatro puntos por debajo de agosto de 2025.
  • Industria automotriz: 46,2%, contra 53,3% un año antes, en línea con menor producción de terminales.
  • Metalmecánica (excluida automotriz): apenas 35,9%, frente a 44,6% en agosto de 2025, con caídas del 37,9% en maquinaria agropecuaria y del 28% en electrodomésticos.

Lo que más me preocupa, y se lo transmito al lector como opinión fundada en los propios números, es que los sectores que más cayeron son justamente los que traccionan inversión, empleo formal y exportaciones industriales. La maquinaria agropecuaria retrocedió 37,9% interanual, los electrodomésticos 28% y la producción automotriz retrocedió con fuerza. Son tres rubros que, del yerbal a la góndola, articulan cadenas con miles de PyMEs proveedoras, y cuando las terminales y las fábricas grandes se retraen, el golpe se siente mucho más allá de sus propias plantas.

“Una eventual recuperación del consumo se absorbería con capacidad ociosa antes que con nueva inversión o empleo.”Tomás Amerio, economista

La frase del economista Tomás Amerio condensa, a mi juicio, lo que el INDEC todavía no dice en su comunicado pero queda flotando entre las cifras: mientras haya más del 40% de la industria sin uso, cualquier rebote de la demanda puede atenderse sin contratar personal ni ampliar turnos, lo que mantiene aplanada la creación de empleo formal y posterga, una vez más, decisiones de inversión. Es, en definitiva, la trampa silenciosa de la capacidad ociosa: permite que el número de producción no se derrumbe del todo, pero a costa de desactivar el motor del trabajo. Alimentos y bebidas, con su 66,4% estable, oficia de sostén, aunque no alcanza para compensar la debilidad del resto. El Estado, mientras tanto, todavía no resolvió cómo reactivar la inversión productiva ni cómo revertir la caída sostenida de los bienes de consumo durables, que son, en última instancia, los que mejor cuentan si una economía está pensando en el futuro o solamente sobreviviendo al presente.

ES
Elena SawczukCampo y producción yerbatera

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