La última fila para don Ricardo: Quilmes abre las puertas para despedir a Soulé
El fundador de Vox Dei será velado en la Casa de las Culturas de su ciudad natal, con dos franjas horarias entre viernes y sábado. Un recorrido por la vida del hombre que escribió "Presente" a los 17 años y nunca dejó de tocar.
La fila empieza a armarse antes que el cortejo. En el Pasaje Papa Francisco, ahí nomás, donde antes pasaba Rivadavia, la familia de Ricardo Soulé decidió abrir las puertas de la Casa de las Culturas para que todos los que quieran puedan despedirlo. Y la verdad, viendo cómo se mueve la gente de a poco, con carpetas bajo el brazo y algún disco bajo el pullover, me da la sensación de que la fila va a ser larga, de las que da gusto hacer, de las que uno cuenta después.
Porque a Ricardo lo conocí de oído mucho antes que de nombre. Mi vieja ponía La Biblia en el tocadiscos un domingo sí y el otro también, y yo me quedaba mirando la tapa sin entender bien qué era eso tan enorme que sonaba. Hoy me toca contarlo desde el portal, con la misma sensación de estar delante de algo grande.
De Quilmes al mundo, con una guitarra y un violín
Soulé había nacido el 15 de marzo de 1950 en esta misma ciudad donde hoy lo velan. A los 17, mientras estudiaba en el Nacional de Quilmes, escribió "Presente (El momento en que estás)" después de una separación de quien después sería su esposa. El tema terminó en Caliente, el primer disco de Vox Dei, publicado en 1970, y se convirtió en una de esas canciones que siguen sonando cincuenta años después como si se hubieran escrito ayer.
Antes de Vox Dei hubo Mach 4, el grupo que armó en 1967 con Willy Quiroga, Rubén Basoalto y Juan Carlos "Yodi" Godoy. Dos años más tarde el nombre cambió y arrancó la leyenda. Adentro, Soulé tocaba la guitarra y el violín, cantaba y componía. Le tocó ser parte de uno de los proyectos más ambiciosos del rock argentino: La Biblia, de 1971, una lectura musical del Antiguo y el Nuevo Testamento que incluyó "Génesis" y "Libros sapienciales".
Después del grupo, la vida siguió sonando
En 1974 se alejó de Vox Dei y arrancó una carrera solista que dio discos como Vuelta a casa, Romances de gesta y Vulgata. Más tarde compartió escenario y proyectos con su hijo Gabriel en La Bestia Emplumada, y se dedicó a dar clases de violín, esa otra pasión que lo acompañaba desde siempre.
El 11 de septiembre pasado, el propio Soulé había anunciado una pausa en sus presentaciones para hacer un tratamiento junto a su familia. Murió un viernes, después de permanecer internado en un sanatorio de Quilmes. Lo acompañaron sus seres queridos hasta el último momento, según comunicaron sus hijos a través de la cuenta oficial del artista.
Cómo y cuándo despedirlo
- Viernes, de 20 a 1 de la madrugada.
- Sábado, de 7 a 11.
- Lugar: Casa de las Culturas, Pasaje Papa Francisco (ex Rivadavia) 383, Quilmes Centro.
- Ingreso libre y abierto al público, según convocó la familia.
"Los invitamos a rendirle un hermoso y respetuoso homenaje", pidieron los Soulé en el comunicado. Una forma de pedir, nada más, porque a esta altura los que vamos a ir ya sabemos que la cita es con un tipo que le puso música a la Biblia y a una separación de adolescente, y que de las dos cosas hizo himnos.
La pregunta que queda dando vueltas
Me quedo pensando mientras escribo: ¿qué canción de las suyas va a sonar en la fila, bajita, como se escuchan las canciones cuando uno está despidiendo a alguien? ¿"Presente", esa que escribió a los 17? ¿"Génesis", con todo el peso de La Biblia? ¿O alguna de las que cantaba con Gabriel en La Bestia Emplumada? Si te toca ir, me quedo con la misma duda: cuál de todas se lleva uno cuando va a despedir a un músico que fue tantas cosas a la vez. La próxima fecha, en este caso, no es un show: es la última fila, la de la despedida, y vale la pena hacerla.
