Laprovíttola le rompió el corazón a Barcelona y le dio la Supercopa a Joventut
El base argentino anotó 31 puntos y clavó nueve triples en la final ante su ex equipo, que lo dejó ir tras cinco temporadas. Regreso con gloria a Badalona y MVP debajo del brazo.
Arrancá por la imagen que te quedó tatuada: Nico Laprovíttola levantando el trofeo de la Supercopa Endesa en Badalona, con la camiseta verde del Joventut y una sonrisa que vale más que cualquier contrato. Lo que hizo en la final contra Barcelona no fue un partido, fue una declaración de principios. Trece tiros de tres, nueve adentro. Treinta y un puntos. Sieteencias. Una actuación que le permitió superar los seis triples que Pablo Prigioni había metido en 2008 y, de paso, escribir su nombre bien arriba en la historia del torneo.
Lo vimos todos: la defensa del Barcelona no existió. Aleksander Sekulic lo resumió sin vueltas después del encuentro. "Era misión imposible defenderlo", tiró el entrenador azulgrana, que además agregó que el base argentino estaba "mucho más motivado de lo que yo pensaba". Y vaya si lo estaba. Nico volvió a la Penya después de siete años, justamente para cruzarse en el camino con el club que no le renovó el vínculo tras cinco temporadas en las que levantó la Copa del Rey 2022 y la Liga 2022-23.
Un MVP con números que no se olvidan
El MVP no fue una exageración. En la semifinal contra Baskonia ya había avisado con 27 puntos y diez asistencias, y en la final terminó de cerrar una serie estadística que mete miedo: 58 puntos y 14 triples entre ambos partidos, registros que también quedaron como récord para una misma edición de la Supercopa. O sea, en dos presentaciones dejó dos marcas históricas y se llevó el título. Difícil pedirle más.
“Me costó muchísimo asimilarlo este verano, pero son cosas que pasan y uno tiene que seguir.”Nicolás Laprovíttola
Lo que viene para Laprovíttola y Joventut
- Conducto y referente ofensivo: con su regreso, el equipo de Badalona sumó un base capaz de generar juego para sus compañeros y anotar en cualquier momento.
- Experiencia en partidos grandes: cinco temporadas en Barcelona le dieron roce internacional y manejo de instancias decisivas, justo lo que una Penya en reconstrucción necesitaba.
- Identidad y conexión con la hinchada: su segundo ciclo en el club arrancó con un título, lo que fortalece el vínculo con el público y baja la presión de cara a la Liga.
- Potencial de recupero físico: a los 34 años, dos partidos de altísimo nivel invitan a pensar que, si las lesiones lo respetan, puede sostener un rol protagónico toda la temporada.
El fixture del fin de semana en la ACB trae a un Joventut con el envión anímico por las nubes y a un Barcelona que todavía está digiriendo la paliza. Lo concreto es que Nico volvió a su casa con todo. Y, por lo que se vio, no piensa regalar nada.
