Neuquén acelera su transformación turística con un plan de conectividad aérea y terrestre que promete reconfigurar la Patagonia
La provincia ejecuta 1.050 kilómetros de pavimentación, proyecta nuevas rutas hacia Villa Pehuenia y Chapelco, y avanza en un corredor de 700 kilómetros que enlazará seis pasos internacionales con Chile. La estrategia apuesta a que la oferta hotelera y gastronómica esté lista antes de que finalicen las obras.
Desde la administración de Rolando Figueroa se impulsa un ambicioso programa de obras que apunta a reposicionar a Neuquén como un nodo estratégico de la Patagonia argentina, con inversiones en infraestructura aérea y vial que cambiarán la fisonomía turística de la región en los próximos años. La iniciativa combina la modernización del aeropuerto Presidente Perón, la apertura de nuevas rutas de cabotaje y la construcción de un extenso corredor terrestre conocido como Camino de la Fe.
Un aeropuerto reconfigurado como hub multimodal
La terminal aérea capitalina se encuentra en el centro de la estrategia. El gobernador Figueroa anunció que se buscan incorporar 100 millones de dólares para su modernización, con un proyecto que contempla un concurso de diseño a lanzarse en los próximos días. La propuesta incluye integrar en el mismo predio trenes, colectivos y traslados urbanos, además de una terminal de ómnibus y un hotel dentro del complejo aeroportuario, conformando así un nodo de transporte inédito en la región.
Nuevos vuelos hacia el interior neuquino
En paralelo a las obras en la capital, la oferta aérea hacia destinos del interior de la provincia se amplió en los últimos meses. Recientemente comenzaron a operar vuelos hacia Chos Malal y hacia el aeropuerto de Chapelco, que fue remodelado para recibir mayor caudal de turistas. El próximo objetivo declarado es Villa Pehuenia-Moquehue, un destino reconocido por su gastronomía y por las pistas del centro de esquí de Batea Mahuida, para el cual se estudia la construcción de una terminal aérea nueva, aunque su emplazamiento definitivo aún no fue precisado por las autoridades.
- Aeropuerto Presidente Perón: remodelación integral con inversión estimada en 100 millones de dólares, orientada a convertirlo en un hub que combine avión, ómnibus, tren y traslados urbanos.
- Vuelo a Chos Malal: ya operativo, conecta la capital neuquina con el norte provincial.
- Vuelo a Chapelco: servicio en funcionamiento tras la remodelación del aeropuerto, con eje en la temporada invernal y el turismo de nieve.
- Vuelo a Villa Pehuenia-Moquehue: en etapa de estudio, con terminal aérea proyectada y localización pendiente de definición.
El Camino de la Fe: 700 kilómetros de norte a sur
El segundo eje del plan se desarrolla sobre el territorio. La provincia se encuentra ejecutando 1.050 kilómetros de pavimentación en distintas rutas neuquinas, dentro de los cuales se destaca el Camino de la Fe, un corredor turístico de 700 kilómetros que recorrerá la provincia de norte a sur. Una vez finalizado, enlazará seis pasos internacionales pavimentados con Chile y conectará 20 localidades argentinas con 20 lagos de la región, a lo largo de un trazado que contempla, además, tendido de fibra óptica kilómetro a kilómetro.
Servicios turísticos antes que las rutas: la lógica de la anticipación
La estrategia provincial responde a una lógica de planificación poco habitual: se busca que los servicios de alojamiento, gastronomía y transporte estén instalados y operativos antes de que los tramos viales queden habilitados. De este modo, cuando cada segmento del Camino de la Fe se inaugure, el viajero encontrará la oferta turística plenamente disponible desde el primer día. Las inversiones privadas del sector ya se promueven en simultáneo con el avance de las obras públicas, con el propósito de acompasar la llegada de capitales con la apertura de los nuevos corredores.
Para los viajeros que planean recorrer la Patagonia neuquina en los próximos años, el escenario se presenta en plena transformación. Más destinos accesibles por vía aérea, rutas que hoy son de tierra convirtiéndose en asfalto y un nodo multimodal en la capital configuran un panorama que modifica los tiempos y las formas de trasladarse por la provincia. La pregunta que deja abierta la estrategia oficial es si el ritmo de las obras podrá mantenerse al ritmo de las inversiones turísticas que el propio plan pretende anticipar.
