Vuelven las chicas más bravely disfuncionales: Such Brave Girls se planta en Filmin con una segunda temporada que no le esquiva a nada
Lo que me fascina de esta serie es que no necesita que sus protagonistas sean querables para que uno se quede pegado al sillón. La segunda temporada de Such Brave Girls acaba de caer en el catálogo de Filmin en España, seis capítulos de media hora que siguen exprimiendo, capítulo a capítulo, la convivencia imposible entre una madre y sus dos hijas. Josie,Deb. Deb. Josie, Billie y Deb, otra vez, en la misma cocina, con los mismos gritos y con problemas todavía más grandes.
Quién es quién en esta familia que funciona a los tropezones
Kat Sadler se pone otra vez en la piel de Josie y, además, firma los guiones. Lizzie Davidson vuelve como Billie y Louise Brealey completa el núcleo materno como Deb. Los tres personajes arrastran conflictos sentimentales, psiquiátricos y vinculares que se pisan permanentemente entre sí. La serie no les regala nada: ni reconciliaciones edulcorantes ni arcos de superación redondos.
- Josie (Kat Sadler): la hija con antecedentes psiquiátricos y un pasado familiar pesado que vuelve como un boomerang.
- Billie (Lizzie Davidson): la hermana que también acumula conductas autodestructivas y relaciones complicadas.
- Deb (Louise Brealey): la madre cuya sombra se extiende sobre cada decisión que toman sus hijas.
- Freddie Meredith como Seb: el partenaire que aparece ya desde el primer capítulo como parte del nuevo conflicto central.
El arranque de la temporada es de esos que justifican sentarse a verla de un tirón. En el primer episodio, Billie y Deb secuestran literalmente a Josie para llevarla a casarse con Seb, el personaje de Freddie Meredith. La situación funciona como una declaración de principios de la serie: acá la presión familiar no se sugiere, se ejerce, y las consecuencias se pagan.
“No hay expectativa de que cada conflicto termine en una reconciliación: la evasión de los problemas y las tensiones entre las protagonistas siguen siendo el motor de la historia.”La propuesta narrativa de la segunda temporada
Hay algo muy honesto en cómo Sadler escribe sobre salud mental y trauma. La autora reconoce que mete experiencias propias en el guion, y eso se nota en los diálogos: las tres protagonistas esquivan los problemas tanto como los enfrentan, y la comedia sale de esa distancia entre lo que dicen hacer y lo que realmente hacen. El humor convive con situaciones pesadas sin pedirle permiso al espectador, y la mirada general sobre la familia es bastante más pesimista que esperanzadora.
En lo concreto, esta segunda temporada se incorporó al catálogo de Filmin en España unos 14 meses después de su estreno original en otros mercados, y la primera entrega ya estaba disponible en la plataforma desde 2024. Para el público español, la novedad pasa por tener los seis capítulos nuevos a un click, sin moverse del living. La serie ya tiene próxima ventana de estreno en el calendario local: queda atentos a la grilla de Filmin para confirmar fecha exacta de exhibición de los próximos capítulos, si la plataforma anuncia continuidad.
A mí, como espectadora, este regreso me deja con una pregunta que va para ustedes: qué buscan cuando se sientan a ver una comedia sobre relaciones familiares difíciles. ¿Les sirve que sea catártica, que sea incómoda, que se ría de lo que normalmente se calla? Cuentenme, que para eso estamos.
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