Coudet se va de River con la eliminación en la Sudamericana como certificado de defunción
El Chacho dejó el banco millonario después de caer en los penales ante Independiente Santa Fe en Colombia. Repaso de un ciclo que arrancó con seis victorias y se pinchó en el segundo semestre, con caída en el Superclásico, final perdida y eliminación ante Aldosivi.
A Santos Borré le quedó la pelota en el palo y a Eduardo Coudet le quedó el cargo en la calle. Lo vimos todos: el delantero colombiano falló su penal en la definición contra Independiente Santa Fe, River se quedó afuera de la Copa Sudamericana en octavos y el ciclo del Chacho terminó tal cual empezó a rodar hace unos meses, con una mezcla de ilusión que se fue gastando partido a partido.
El arranque había sido una caricia al ego del hincha. Seis victorias y un empate en las primeras presentaciones alimentaron la idea de un River competitivo, protagonista, con chapa de candidato. Pero el segundo semestre fue otra cosa: derrotas que dolieron, finales que se escaparon y un equipo que dejó de funcionar cuando más se lo necesitaba.
Los golpes que se acumularon
- Caída en el Superclásico en el Monumental ante Boca, con todo lo que eso significa para la tribuna.
- Final del Torneo Apertura perdida 3 a 2 frente a Belgrano de Córdoba, un golpe durísimo.
- Eliminación en dieciseisavos de Copa Argentina contra Aldosivi, rival de categoría inferior y papelón deportivo.
- Arranque del Clausura con River en el puesto 14 de la Zona B, lejos de los puestos de arriba.
- Cierre con la eliminación por penales ante Independiente Santa Fe en la Copa Sudamericana.
En total, Coudet dirigió 27 partidos entre torneo local, copas y competencias internacionales. El balance cierra con cuatro empates y una cosecha que no estuvo a la altura de la fuerte inversión que hizo el club para armar el plantel. La caída en la tanda de penales terminó de sellar la historia.
Y ahora, ¿qué necesita River?
Después de un año así, el próximo técnico no puede ser solo un nombre: tiene que ser alguien que le devuelva al equipo la idea de pressing, la agresividad para ganar divididas y la calma para manejar partidos cerrados. Lo que se vio en la segunda parte del ciclo Coudet fue un equipo largo, sin red de contención y con jugadores que no se reconocían en la cancha. El reemplazante, sea Ramón Díaz o cualquier otro, va a tener que trabajar el doble: ordenar lo táctico y, sobre todo, reparar lo anímico, porque este River se fue del campo con la cabeza gacha y necesita recuperar la espalda firme.
“Cuando perdés tres finales en un semestre y te eliminan un equipo de la B Nacional, algo no funcionó. El próximo técnico tiene que entender lo que es este club desde el primer día.”Diego Benítez, Deportes
